2 de agosto 2010 - 00:00

Los Castro retoman la reforma agraria de la mano del golf

Medio siglo después, como prenunciaba la afición de dos de los inspiradores de la Revolución, Castro y Guevara, el golf será usado por el régimen para reanimar una economía congelada.
Medio siglo después, como prenunciaba la afición de dos de los inspiradores de la Revolución, Castro y Guevara, el golf será usado por el régimen para reanimar una economía congelada.
La Habana - En la penosa agonía de la Revolución emprendida por los Castro hace más de 51 años, aun en la adversidad, el régimen hace honor a sus principios y anuncia una nueva reforma agraria: desde enero, lanza un plan para crear 16 campos de golf, que incluirá la construcción y venta de casas para extranjeros.

El ministro de Turismo, Manuel Marrero, informó ayer que el acuerdo para la construcción de campos de golf «ya fue aprobado por el Consejo de Ministros, está en el proceso de implementación y se está concluyendo», pero las autoridades están definiendo normas, como el estatus migratorio de los extranjeros que podrán poseer viviendas en esos enclaves de lujo.

Marrero dijo ante el Congreso que, además, se analizan los contratos de compraventa y los estatutos de las empresas mixtas -capital extranjero y del Estado cubano- que se crearían para desarrollar el proyecto.

En la crisis económica de los años 90, disparada por la caída del bloque socialista, Cuba autorizó la venta de departamentos nuevos a extranjeros, construidos por inmobiliarias de capital mixto, lo que se congeló en el año 2000, al disponer que compañías estatales los adquirieran para ser rentados. La legislación de la isla no permite la propiedad de viviendas a extranjeros o cubanos emigrados; en tanto que tampoco los nacionales pueden comprar o vender en un mercado libre sus casas, sino que sólo las pueden permutar, en el marco de la burocracia habitual con la que deben lidiar los habitantes de la isla.

El Gobierno decidió potenciar los campos de golf -sólo existe uno en La Habana y otro en Varadero- como parte de las medidas para enfrentar una severa crisis económica. «Desde el punto de vista jurídico, es muy complejo, lleva cerca de ocho instrumentos jurídicos, y nosotros estamos trabajando en función de que, antes que termine el año, debe salir en la Gaceta (oficial) publicado y deben empezarse las negociaciones en enero próximo», sostuvo el ministro.

Proyectos aprobados

El funcionario precisó, además, que de los 16 proyectos aprobados, cuatro tienen las negociaciones muy avanzadas y se desarrollarán en Holguín (este), Pinar del Río (oeste) y dos entre La Habana y el balneario de Varadero, 150 kilómetros al este de la capital. Marrero admitió que las devaluaciones del euro y de la libra esterlina afectaron los ingresos turísticos cubanos este año, ya que la isla contrata sus servicios en monedas distintas al dólar estadounidense, debido al embargo de ese país contra la isla.

Con respecto a las tan anunciadas reformas económicas, Raúl Castro indicó ayer ante el Congreso que «el Consejo de Ministros acordó también ampliar el ejercicio del trabajo por cuenta propia, eliminando varias prohibiciones vigentes para el otorgamiento de nuevas licencias y la comercialización de algunas producciones, flexibilizando la contratación de fuerza de trabajo». Los empleados por cuenta propia deberán pagar impuestos a la renta, contribuir a la seguridad social y tributar por las ventas.

Estas medidas de flexibilizaciones obedecen a la evaluación de que sobran un millón de empleados públicos, según la estadística oficial.

Antes de hacer estos anuncios, el general de 79 años criticó las «campañas de prensa» que tergiversan la realidad de Cuba y que «anticipaban con estridencia el anuncio de supuestas reformas en nuestro sistema económico y social, y la aplicación de recetas capitalistas para encauzar la economía». Pero también advirtió que «hay que borrar para siempre la noción de que Cuba es el único país del mundo en que se puede vivir sin trabajar».

Agencias AFP y Reuters

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