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Los despidos en Chile aumentan un 3.000%
Según informó ayer el Diario Financiero, la región del Biobío, la más afectada por el sismo, acumula el 61% de despidos, amparados por el artículo 159 del Código del Trabajo, normativa que permite despedir a empleados en casos de que una catástrofe natural afecte al sector productivo.
La ministra de Trabajo, Camila Merino, advirtió que los despidos por fuerza mayor pueden ser invocados únicamente por las empresas que están imposibilitadas para continuar con su actividad.
«Es malo que las empresas se aprovechen para despedir trabajadores, usando esta causa sin pagar indemnizaciones. Estamos cautelando que no haya abusos en eso», aseguró Merino al diario. La ministra estimó que la situación de desempleo en las zonas afectadas puede extenderse durante los próximos seis meses, hasta que las plantas de producción estén recuperadas de los desperfectos causados por el sismo de 8,8 grados en la escala Richter.
Según el rotativo, el Gobierno de Sebastián Piñera habría definido ya la entrega de un bono de hasta el 50% de un ingreso mínimo mensual (82.500 pesos, unos 157 dólares) por trabajador.
En la Región Metropolitana, donde se sitúa la capital, los despidos por fuerza mayor pasaron de 51 en febrero a 1.357 en la primera quincena de marzo, lo que representa un aumento del 2.645%. En las regiones de Valparaíso, OHiggins y el Maule, la cifra total se incrementó de 33 a 906 casos.
El terremoto y posterior maremoto causaron medio millar de muertos, 200 desaparecidos, dos millones de damnificados y daños evaluados en 30.000 millones de dólares hasta el momento.
En tanto, familiares de unas 20 personas fallecidas demandarán a los funcionarios del Estado que no alertaron a tiempo e incluso descartaron la llegada de un tsunami a las costas.
«Hasta el momento he tomado contacto con familiares de al menos unas 20 víctimas de distintas partes del país golpeadas por el tsunami. Con ellos vamos a estudiar el tipo de acciones legales que tomaremos», dijo ayer el abogado Alfredo Morgado, quien asumirá el caso.
Los primeros en demandar fueron dos hombres que junto a sus esposas pasaban sus vacaciones en el puerto sureño de Dichato, y huyeron a los cerros tras el terremoto por entender que podía llegar pronto un tsunami. No obstante, tras escuchar por una radio un comunicado de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) y declaraciones de la entonces presidenta, Michelle Bachelet, que descartaban el tsunami, los cuatro volvieron a la casa. Luego vino la gran ola y mató a las dos mujeres, según señalan en la demanda.
Animados por esta medida, familias de fallecidos durante esta tragedia, contactaron al abogado Morgado para solicitar la sanción a quienes resulten responsables de lo que consideran como una negligencia.
Agencias EFE y AFP

