- ámbito
- Edición Impresa
Los expertos analizan razones de un record
Jussi Pylkkanen, presidente global de Christie’s, tuvo personalmente a su cargo la subasta en la que se vendió “Las mujeres de Argel” de Picasso en casi 180 millones de dólares.
"Les femmes d'Alger" ("Las mujeres de Argel") no es una excepción.La obra de Picasso revisa el famoso cuadro homónimo del francés Eugène Delacroix, a quien el artista malagueño admiraba. La pintura de Delacroix, de 1834, muestra a un grupo de mujeres en un harén de Argel y, en la pudorosa Europa de la época, despertó no pocas fantasías sexuales. Picasso trasladó aquello a su pintura resaltando en su propia geometría cubista los pechos, cinturas y traseros femeninos. Pero además, "Las mujeres de Argel" también guarda relación con Henri Matisse, amigo del pintor español y fallecido poco antes de que pintara el lienzo, en 1955. Y es que Matisse también era conocido por su inspiración oriental.
El cuadro de Picasso se convirtió en la obra de arte más cara jamás vendida al alcanzar los 179,4 millones de dólares anteanoche en la subasta de Christie's. La casa había estimado que se vendería por alrededor 140 millones de dólares, pero algunos de los que pujaron llevaron la subasta a los 160 millones de dólares, para alcanzar un precio final de 179,36 millones de dólares, incluyendo una comisión del 12 por ciento. El comprador no fue identificado. El trabajo más caro vendido anteriormente en una subasta fue el tríptico "Tres estudios de Lucian Freud" de Francis Bacon, que alcanzó los 142,4 millones de dólares en Christie's en noviembre de 2013.
"Será fascinante ver cuánto tiempo dura", dijo en referencia del precio Jussi Pylkkanen, el presidente global de Christie's, quien también ofició de subastador.
Picasso pintó 15 versiones de "Las mujeres de Argel", todas ellas en tres meses entre 1954 y 1955. La que anteanoche batió el record convirtiéndose en la pintura más cara jamás subastada es la última y más elaborada de la serie, y se conoce como versión "O".
"Las mujeres de Argel" había estado originalmente en posesión de la pareja de coleccionistas estadounidenses Victor y Sally Ganz, que se lo compraron directamente al galerista de Picasso, Daniel Kahnweiler, en 1956. Hay 15 versiones de la obra. Los Ganz compraron todas en ese entonces por 212.000 dólares, aunque las fueron vendiendo luego.
El cuadro tiene otra característica importante: aunque se desconozca el trasfondo de la obra, es fácil de identificar: es grande, colorida, aparecen mujeres desnudas y, a primera vista, se reconoce claramente que es obra de Picasso.
Pero ese no fue el único record de la noche. "El hombre que señala", bronce del suizo Alberto Giacometti, recaudó un total de 141,3 millones de dólares, superando en unos 35 millones su propio récord: hace cinco años, "El hombre que camina I" fue vendida por 104,3 millones de dólares, convirtiéndose en aquel entonces en la obra de arte más cara del mundo. Giacometti realizó en 1947 siete versiones de "El hombre que señala". Cuatro se encuentran en museos, entre ellos la Tate de Londres y el de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York. No obstante, la obra subastada -que mide 1,78 metros de alto- fue al parecer la única que el artista realizó con sus propias manos.
Además del récord, la velada "Looking forward to the past" (juego de palabras que podría traducirse como "Mirando hacia adelante en el pasado") concluyó con la subasta de otros dos lienzos de Picasso: "Busto de mujer (Mujer con redecilla)", que obtuvo 67,36 millones de dólares, y "Mujer sentada (Dora Maar)", que recaudó otros 4,3 millones de dólares. Junto a ellas, destacaron "Le Parlement, soleil couchant", de Claude Monet (40,48 millones de dólares); "No. 36 (Black Stripe)", de Mark Rothko (40,48 millones de dólares), y el díptico de Andy Warhol "Silver Liz" (28,16 milones de dólares).
Frente al Centro Rockefeller, en la calle que da acceso a la sala de Christie's, había numerosos coches de lujo. Sin embargo, muy pocas de las obras subastadas fueron adquiridas por quienes asistieron a la velada: la mayoría de los postores realizaron sus ofertas por teléfono para preservar así su identidad. "Simplemente, el valor está ahí, había declarado Loic Gouzer, organizador de la subasta, antes de que comenzara. "Ahí fuera hay muchos coleccionistas que buscan lo mejor de lo mejor. Y hay muchas menos obras de esta calidad en manos privadas que coleccionistas", añadió. En total, la noche acabó para Christie's con una recaudación de 705,8 millones de dólares. Y las subastas de primavera recién empiezan.


Dejá tu comentario