13 de agosto 2015 - 00:09

"Los falsos remiseros", otra peligrosa banda que se aprovechaba de los abuelos

Parecían ser corteses, pacientes y serviciales con los más vulnerables, los ancianos. Con toda amabilidad, los llevaban a sus casas, se tomaban todo el tiempo del mundo para ayudarlos a subir a sus autos, cargarles algún bulto y darles charla durante todo el camino. Pero la idea de estos supuestos remiseros no era ganarse un cliente. No eran choferes, eran peligrosos delincuentes que habían montado una organización para engañar, espiar y asaltar a los abuelos.

La banda de "los falsos remiseros" actuaba principalmente en Lomas de Zamora y otras localidades del sur del conurbano pero tenía ramificaciones en Mar del Plata. Gracias a una investigación de los detectives de las Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía Bonaerense, la organización quedó desbaratada.

La Policía le atribuye 24 robos. En total hubo cinco detenidos, pero hay algunos cómplices que aún permanecen prófugos. "El Tucu", "El Liendre" y "Leo" son los tres líderes y están presos. Uno de ellos está involucrado en un homicidio.

El modus operandi era sencillo, pero efectivo. Esperaban con sus autos en la entrada de los Tribunales de Lomas de Zamora y usaban como pantalla una remisería trucha.

La clave del éxito eran los choferes. Simpáticos y muy verborrágicos, la trampa se iniciaba con una charla a lo largo de todo el viaje que tenía un único objetivo: obtener información de las potenciales víctimas. "¿Vive solo, abuelo?", "¿viaja mucho?", "¿cuántos hijos tiene?", "¿lo van a visitar seguido?", "¿qué días?". Con ese tipo de preguntas los delincuentes realizaban una inteligencia previa que continuaba con la observación del domicilio al que llegaban con los ancianos para determinar si eran potenciales candidatos a un asalto.

El falso remisero pasaba la dirección de la casa a otros miembros de la banda cuya misión era continuar con la observación de los movimientos de la vivienda y la posible víctima.

La noche era el momento elegido para los asaltos. Los delincuentes contaban incluso con equipos del tipo handy con la frecuencia policial para monitorear dónde estaban los patrulleros y cuál era el momento oportuno para concretar los golpes. En Mar del Plata, detectaron a dos mujeres que tenían los mencionados handies y acompañaban a las bandas en los robos.

Sorprendían a los abuelos mientras dormían. A fuerza de golpes y amenazas, se apoderaban de los ahorros de estos abuelos y les desvalijaban la casa. Se llevaban todo: dinero, joyas, televisores, DVD, equipos de audio y todo tipo de electrodoméstico. La Policía recuperó hasta un aire acondicionado tipo split que le desmontaron a uno de los abuelos asaltados.

Los cruces telefónicos y los datos que los abuelos pudieron aportar de estos falsos remiseros lograron desbaratar a la banda en tres meses. Además de recuperar varios de los electrodomésticos robados, la Policía incautó automóviles, motos, armas de fuego y equipos de comunicación.

Los investigadores de esta causa recomendaron alertar a las personas de la tercera edad para que no sean confiados y tengan cuidado a la hora de brindar información a extraños.

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