Los 'Grillini' -literalmente, "pequeños Grillo"- son los parlamentarios elegidos del antisistema Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo, que se conviritó en el partido más votado del país.
Ahora ellos tienen la llave del futuro de la tercera economía más grande de la zona euro y posiblemente de la moneda única en su conjunto, entre temores de que la inestabilidad política italiana pueda reactivar la crisis de deuda de la región, que ahora estaba calmada. Será muy difícil para el dividido parlamento formar un Gobierno sin consentimiento de estos nuevos diputados, pero no parecen ser ni agitadores de masas, ni demagogos ni populistas, tres acusaciones a menudo dirigidas contra su líder.
"Las ideologías están acabadas, las ideas no son de izquierda o de derecha, son buenas o malas", dijo Sebastiano Barbanti, un estratega de marketing de 36 años elegido en la región sureña de Calabria.
Barbanti indicó que el "modelo" de su grupo deberían ser las políticas que emprendiieron sus parlamentarios en Sicilia, que renunciaron al 75% de su salario y reunieron el dinero para ofrecer créditos baratos a pymes.
Aún está por verse si los legisladores de Grillo son peligrosos, pero los 108 diputados y 54 senadores desde luego parecen extraterrestres en el rancio y gerontocrático mundo de la política italiana. Todos los diputados tienen entre 20 y 40 años y ninguno cuenta con experiencia en la política profesional.
Su perfil refleja la promesa de Grillo de elegir "gente normal", en lugar de la combinación de políticos de carrera. Son maestros, estudiantes, trabajadores de fábricas y amas de casa; enfermeras, médicos e ingenieros. Varios están desempleados.
Antes de las elecciones, fueron seleccionados en primarias celebradas en Internet, donde se presentaron a los votantes del partido con biografías escritas o con webcams. Todo el movimiento de Grillo, fundado hace apenas tres años, se basa en Internet. No tiene sede, oficinas locales ni jerarquía interna, más allá de que Grillo es su líder indiscutido. Y él rechaza esa definición y se describe como "vocero".
Sus seguidores tienen poca experiencia, pero dicen estar decididos a llevar una muy necesitada transparencia y honestidad a los pasillos del poder. Entre sus prioridades, sin embargo, no está un referéndum sobre la pertenencia de Italia al euro, la idea de Grillo que más preocupada a los mercados. En vez de eso, quieren cambiar el disfuncional sistema electoral, perseguir la corrupción y el derroche y reducir gastos.
Pero antes tendrán que hacer un curso acelerado de normas y disciplina parlamentaria, eligiendo voceros y miembros de comités sin pelearse entre sí como los partidos "normales" a los que desprecian. Y después está por ver cuánto resistirán sus principios ante las tentaciones que vienen con el poder.
Otra cuestión es que Grillo, de 64 años, no se presentó a las elecciones y podría tener problemas para controlar a sus legisladores. Y las dificultades podrían aparecer muy pronto en la cuestión de si llegan a un acuerdo en el Parlamento con el centroizquierda para permitir la formación de un Gobierno. Grillo descartó una alianza formal, diciendo que el partido sólo apoyará propuestas concretas con las que esté de acuerdo, forzando a la centroizquierda a una antinatural alianza con la centroderecha de Berlusconi si quiere sobrevivir. Pero su postura ya fue criticada por muchos seguidores en el blog del partido, su principal foro de comunicación, y algunos diputados parecían estar a favor de una coalición.
| Agencia Reuters |

