“Los inversores quieren ver si la gente vota por el cambio”

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• PARA FERNANDO SEDANO, ECONOMISTA DE MORGAN STANLEY, LAS TASAS DE LAS LEBAC NO SON ALTAS
Coincide que se salió de la recesión pero recién en el segundo trimestre se sentirá en la calle y lo verá la gente.

Los inversores acompañan pero miran el frente fiscal, la inflación y la dinámica macro, y mirarán con atención cómo votan los argentinos en octubre respecto del proceso de cambio, señaló Fernando Sedano economista de Morgan Stanley. Cree en el éxito de las metas de inflación, en el largo plazo y del ciclo liderado por la inversión. A continuación lo más relevante de la entrevista con este diario.

Periodista: ¿Qué balance hace del Gobierno por lo visto hasta ahora?

Fernando Sedano: Creo que desde lo macro se hizo más de lo que muchos esperaban, incluso más de lo que el mercado esperaba. Por ejemplo, se esperaba una solución con los holdouts para el segundo semestre de 2016 y sucedió en abril, esperaba que salir del cepo iba a ser un trabajo mucho más costoso y doloroso para la economía y, no fue exento de dolor, pero claramente se salió muy bien. Tengamos en cuenta que estuvimos muy cerca de una crisis de balanza de pagos y claramente eso se evitó. Basta con mirar las reservas que pasaron a u$s52.000 millones de los u$s25.000 millones que había el año pasado, niveles similares a los vistos en pleno boom de commodities. Claro que mucho tuvo que ver con la emisión de deuda, el mercado financiando, el déficit, pero claramente a las conversaciones macro que teníamos para fines del 2015, el progreso fue interesante. Se logró implementar un sistema de metas de inflación que tal vez lleve algo de tiempo para que todo esté aceitado, pero me parece un esfuerzo muy loable tener "inflation targeting" con tipo de cambio fluctuante, que permite absorber shock, y no es teoría económica, esto funcionó en muchos países; tuvo un impacto en la baja del nivel de actividad del año pasado pero producto de los ajustes que hubo que hacer.

P.: La visión del exterior parece más optimista que la local.

F.S.: Tal vez porque la visión de adentro no lograba entender desde lo macro, los desbalances que había, luego de años de no pagar los precios reales. El consumidor no se sentía en crisis, en 2015 tampoco porque con una moneda super apreciada, se viajaba por todo el mundo, había crédito al consumo, la inflación era alta y fue alta los últimos años. El modelo anterior le gustaba más al consumidor, poner todo al consumo y nada a la inversión pero se tiene así una inflación crónicamente alta con cuellos de botella. Llega entonces el momento en que Argentina tiene que salir de un ciclo que fue liderado por el consumo para tener uno liderado por la inversión, que tiene tasas de crecimiento menores pero más sostenibles.

P.: ¿Coincide con que la economía salió de la recesión?

F.S.: Sí, nosotros a principios de enero escribimos un informe que se enfocó en el corto plazo, los inversores empezaron a preguntar cómo veíamos la dinámica de corto plazo, y claramente dijimos que la economía salía técnicamente de la recesión en el último trimestre del 2016, lo que significa que de forma secuencial el cuarto trimestre tuvo más actividad económica que el tercero, y si se miran los números oficiales que hoy son creíbles -ese es otro problema de institucionalidad que fue resuelto- se ve que la economía se estabilizó en el tercer trimestre del 2016 y luego creció en el último trimestre gracias a la cosecha de trigo, la obra pública, y una leve mejora en el sector automotor. Insisto secuencialmente se salió de la recesión, pero por supuesto que de ahí a que se sienta en la calle y que la gente lo vea y que lleguemos a niveles de actividad económica previo -al balanceo que hubo que hacer- o iguales a los que se vieron creo que aún falta, en el primer trimestre no se verá recién en el segundo trimestre deberíamos estar llegando ahí. Uno de los motores es la obra pública, que claramente está muy fuerte, ya desde noviembre de 2016. La construcción es clave porque mueve el amperímetro del empleo/desempleo y mueve otras industrias que la proveen de insumos.

P.: ¿Las metas de inflación son la panacea?

F.S.: Creo que funcionan. Brasil lo logró, bajó la tasa de inflación al 4%. Funciona en Colombia, en Chile, y en un número importante de países emergentes.

P.: Pero con tasas de interés reales muy altas.

F.S.: Sí, es el costo. Aunque no son altas, en mi opinión. Pasa que aquí las tasas eran negativas y entonces la gente desprecia la moneda y el ahorro. Me parece importante cerrar la brecha fiscal. Mi visión es que los países, con historia de defaults, en vías de desarrollo, que por ser pequeños son vulnerables a lo que pasa en la economía global, y ese es otro riesgo del modelo argentino, porque uno puede hacer gradualismo fiscal mientras el inversor esté dispuesto a financiar ese déficit fiscal. Si eso no sucede es mucho más complejo y no tenés la opción de ir gradual o no. Hay que esperar que las condiciones globales ayuden. Hay cosas que se pueden hacer y otras no.

P.: ¿El tipo de cambio está atrasado?

F.S.: Es difícil saber cuál es el tipo de cambio de equilibrio en un país como Argentina donde el tipo de cambio nunca estuvo fluctuando como en la actualidad. Creo que la apreciación del real ha ayudado mucho, tenga en cuenta que un 20% de las exportaciones van a Brasil, por eso es importante para la competitividad argentina ver qué pasa con el real. Hay otra gran parte de las expo que dependen de los commodities y no tanto del tipo de cambio. Pesa más la recesión en Brasil, que perdió 7% PBI en dos años.

P.: ¿El manejo de la tasa de interés es el adecuado entonces?

F.S.: Lo veo bien porque creo que es la única manera. En términos reales es positiva ex-ante. Creo que el cálculo que hacen en el BCRA es 4 o 5% real más o menos y hoy tenés las expectativas del REM 20,8% en diciembre y a un año más de 19%, y la tasa de política monetaria en 24,75%, es la única manera, con tiempo y en el largo plazo, para que los argentinos confíen más en el peso y haya más ahorro doméstico que financie el crecimiento.

P.: ¿Cambió el humor de los inversores con todos los ruidos políticos?

F.S.: Nuestro estudio de largo plazo ve a la Argentina en forma positiva al tener un ciclo liderado por la inversión,aunque creemos que el consumidor tiene un rol importante. Nos debemos un ciclo liderado por la inversión productiva, la que expande la capacidad de producción, eso genera cierta mirada positiva de los inversores. Estos han estado comprando los bonos argentinos, han estado financiando el déficit fiscal, pero eso no quita que estén muy atentos a las cuestiones de cuáles son los desbalances que hay que corregir, y los inversores están muy atentos a lo que pasa en lo fiscal, con la inflación, la dinámica de la macro que aún hay que resolver, los inversores la miran, y por supuesto ellos mejor que nosotros saben que hay un mundo que fue muy beneficioso, muy positivo para los emergentes en los últimos años, que eso puede eventualmente cambiar con la Fed subiendo las tasas. El mundo se puede tornar más complicado.

P.: ¿Cuándo termina la luna de miel de los mercados?

F.S.: No hay un tiempo específico, dependerá de las condiciones globales y del progreso en la normalización de la economía. Es importante ver qué piensa el votante argentino respecto de este cambio de modelo, y la primer gran encuesta va a ser las elecciones de medio término y los inversores verán si los argentinos lo apoyan o no.

Entrevista de Jorge G. Herrera

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