19 de enero 2009 - 00:00

Los israelíes exigen solución de fondo

Sderot - Los habitantes de Sderot no daban crédito ayer a la decisión del Gobierno israelí de aplicar una tregua unilateral en Gaza y advertían de un fracaso similar al de la guerra del Líbano de 2006, mientras más cohetes palestinos caían a la mañana en la localidad sureña.
«¡Es una vergüenza! Con esta decisión sólo consiguen dar tiempo a Hamás para rearmarse y seguir lanzando cohetes contra nosotros», aseguró Susanne Cohen, una marroquí que se instaló hace tres décadas en Sderot, a pocos kilómetros de la Franja de Gaza.
Siete cohetes se abatieron en pocas horas en el Estado hebreo desde la entrada en vigor en la madrugada de ayer de la tregua unilateral israelí a su ofensiva contra el territorio palestino, iniciada el 27 de diciembre con el objetivo de poner fin precisamente a esos disparos.
«¿Qué alto el fuego? ¿Cómo puede decidirse algo así sin un acuerdo de ambas partes? El Gobierno cedió a la presión internacional y lo que va a pasar ahora es que volverán a olvidarse de los habitantes de aquí», exclamó Niva Ben-Shoshan, residente del kibutz Bror Hail, cercano a Sderot.
Unas horas más tarde, Hamás anunció a su vez un alto el fuego inmediato, exigiendo la retirada de las tropas israelíes en Gaza en un plazo de siete días.
Los israelíes del sur han sido sometidos durante ocho años a la lluvia de unos 10.000 cohetes Qasam disparados por Hamás y otros movimientos palestinos, que han dejado 21 civiles muertos.
La mayoría de los 20.000 habitantes de Sderot respaldó la ofensiva e incluso muchos estimaron que había llegado tarde.
«Cuando empezó la guerra, icé la bandera israelí en mi casa en señal de apoyo. Ahora tengo ganas de retirarla. Esto empieza a parecerse a la guerra en el Líbano» contra Hizbulá chiita en 2006, afirmó George Mattaer, un peluquero de Sderot.
Israel no logró su meta de rescatar a dos de sus soldados capturados en julio de 2006 por el Hizbulá durante ese conflicto, considerado un fracaso político y militar. Los cuerpos de los dos militares fueron recuperados más de dos años después.
En su mayor ofensiva contra la Franja de Gaza, el Estado hebreo «no ha logrado el cese de los disparos ni liberar a Guilad Shalit», el soldado israelí capturado por milicias palestinas en 2006, deploró Mattaer.
Como Niva, este israelí está convencido de que el Gobierno se plegó ante «el mundo», especialmente la ONU y Egipto, que pidieron reiteradamente el cese de las hostilidades.
Natan Galkowiz, un brasileño cuya hija de 22 años fue abatida mortalmente por un cohete Qasam en 2005, no cree ni en la respuesta militar como solución al conflicto con los palestinos ni en el alto el fuego unilateral.
La tregua «durará dos o tres días, después el ejército entrará en Gaza con toda su fuerza», auguró este hombre que vive en Sderot desde hace 30 años y ha abierto un restorán en el kibutz Bor Hail en memoria de su hija.
Agencia AFP

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