29 de julio 2009 - 00:00

“Los médicos no quisieron atenderlo”

 Romina, la novia del abogado Maximiliano Robak, asesinado en Vicente López cuando se resistió a un asalto, se quejó de la inseguridad reinante en la zona. En declaraciones la joven indicó que no había «ni un solo policía» en la zona del ataque, y que la seguridad privada del lugar ni se inmutó por los gritos.

«La persona de seguridad de la garita estaba adentro. No vio nada. Después salió cuando yo fui gritando a decirle lo que había pasado», explicó la joven. Fue muy crítica con los médicos que estaban en una clínica cercana al lugar de la tragedia, y dijo que su novio «estaba con vida y los médicos de la esquina no lo quisieron atender». Además relató: «Todo pasó en un segundo, pero después del disparo Maxi se movía y estaba con vida. En la esquina había médicos que no quisieron atenderlo. ¿Cómo puede ser que los médicos que están en la esquina no asistan a una persona que está tirada en la calle?», se preguntó Romina. Explicó que tuvieron que esperar «media hora» la llegada de una ambulancia que trasladó a Robak a un centro asistencial, donde murió a poco de ingresar.

«Tuvimos que esperar a la ambulancia, que demoró media hora, y él estaba vivo», lamentó Romina.

Mientras tanto, el suegro del joven pidió «mano dura» para terminar con la inseguridad. «La verdad es que siento bronca; hasta me peleé con un policía. La inseguridad nunca se fue. Esto se soluciona con mano fuerte», dijo el hombre llamado Juan Carlos, en medio de la indignación por el asesinato de su yerno.

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