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Los metales: ¿cambio de tendencia o último proceso correctivo?

Definitivamente ningún analista cuenta con una bola de cristal que pueda proyectar el futuro y responder a la pregunta planteada anteriormente, pero sí podemos acercarnos a pronosticar y proyectar análisis para ambos escenarios, los cuales rompiendo patrones de precios fijos en los metales, se estaría confirmando el análisis.
Cabe resaltar que dentro de la psicología del mercado aún no detectamos escepticismo en los metales para confirmar su piso definitivo y apostar por un cambio de tendencia, tal como lo presenciamos en 2011, la gran euforia existente en el oro cuando tocaba los precios de 1.920 dólares y surgían las grandes proyecciones fundamentalistas exuberantes para el commodity, el cual confirmó máximo histórico del oro siendo el fin de su ciclo alcista, dicho comportamiento esperamos exactamente en los metales y aún no es confirmado.
La gran mayoría de analistas fundamentales recomiendan posiciones largas desde el gran crash que observamos en 2013 para los metales, decisión netamente errónea y subjetiva, puesto que a los valores actuales los portafolios se encuentran flat (sin rendimiento), debido a la lateralización de los metales con una fluctuación de precios entre soportes y resistencias; dejo fuera de nombrar oportunidad a los metales frente a un alto costo de oportunidad teniendo a los mercados emergentes en un bullmarket, destacando el BOVESPA con un rendimiento de 15,81% en lo que va del año.
Sin lugar a duda, los portafolios compuestos por un alto porcentaje en su estructura de los metales, estarán rindiendo por debajo del promedio, yendo en contra de los mandamientos financieros "El dinero tiene un valor en el tiempo", perdiendo justamente 2 trimestres esperando el rally de los metales.
Nuestro análisis y conteo bajista con el oro se mantiene y fortalece con el tiempo, sin embargo no descartamos nuestro conteo alternativo, que nos estaría reflejando un cambio de tendencia a fines de 2013 para identificar el movimiento de 2014 el inicio de un gran bullmarket, esperando el despegue de la onda 3.
En el elliotismo es muy importante además de contar el movimiento de las ondas, identificar la simetría y estructura entre ellas, mientras mayor armonía se identifique en las correcciones, mayor confianza representaría el gráfico, teniendo un conteo más sólido.
Con lo mencionado anteriormente cabe resaltar el siguiente análisis: la primera corrección dentro de su ciclo bajista para el oro se realizó desde diciembre de 2011 a octubre de 2012, teniendo 10 meses de proceso correctivo, el cual identificamos como la onda 2. Así mismo la corrección actual que cruza el oro, se realizó desde los mínimos de 1.179 dólares en junio de 2013 a la actualidad; cursaría 12 meses de corrección, el cual contamos como la onda 4, simetría perfecta entre las ondas correctivas, que le dan mayor confianza al conteo bajista con una estructura incompleta.
Por lo tanto, nuestra visión es la definición del triángulo bajista, realizando actualmente la onda E, el cual tendrá como resistencia los valores de u$s 1.3341.356 en donde encontramos el 61,8% y 76,4% del Fibonacci de la onda D, patrón que debería ser respetado para la simetría del triángulo.
El objetivo post-triangulo, que identificamos a la par como la onda 5, última onda a la baja, la proyectamos entre los valores de u$s 1.120 y u$s 1.100 en donde el oro finalizaría su proceso correctivo, cerrando la estructura con cinco movimientos a la baja quedando preparado para revertir un cambio de tendencia y continuar con un gran bullmarket.
Por otro lado, el conteo alternativo del cual surge el debate existente, se enfoca en la parte final del movimiento, el cual confirma los mínimos del 31 de diciembre piso definitivo del oro, preparándose para revertir su tendencia bajista.
Este etiquetado está estructurado en caso que exista solapamiento del triángulo bajista superando las resistencias anteriormente mencionadas o supere los máximos de u$s 1.395, punto clave de inflexión para eliminar el conteo bajista y coincidir con el bullmar-ket ya iniciado del oro en 2014.
El oro se encuentra en un momento crucial de corto plazo, en el cual definirá la continuación de su tendencia bajista o un gran rally alcista para ir a nuevos máximos.
Respecto a la plata, si bien siempre coincidimos con el comportamiento similiar al oro, en este caso se rompe la correlación, rompiendo los mínimos previos el 30 de abril, eliminando la posibilidad de triángulo bajista como onda 4, manteniendo nuestra visión de cuna como parte de la onda 5.
Sin lugar a duda, nos encontramos en un patrón de solapamiento e indecisión del mercado, el cual no tiene una tendencia definida; sin embargo cabe la posibilidad de un gran rally alcista por parte de la plata terminando las 5 ondas internas de la cuna, siendo la última onda la baja del 30 de abril, patrón que se confirmará con la superación de la línea de tendencia bajista en la parte superior de la cuna y obtendría mayor confianza con la superación u$s 22.17. Nuestro etiquetado favorito para la plata, igual que el oro es bajista, ya que no encontramos ningún indicador técnico que nos demuestre lo contrario para apostar por el cambio de tendencia; la plata se encuentra realizando la onda D de la cuna, la cual tendrá subas limitadas para realizar su última onda a la baja, terminando la estructura de la cuna y finalizando el ciclo correctivo de la plata.
Finalmente, el cobre mantiene nuestra visión tal cual detectamos desde el inicio de su piso definitivo en los valores de u$s 290, el cual otorgo un rendimiento a los valores de u$s 320 del 10%, el cual etiquetamos como la onda (i) de menor grado.
Actualmente percibimos un recorte, el cual hizo piso en el 61,8% de toda la suba de (i), confirmando la onda correctiva (ii).
El cobre debería entrar en un bullmarket desarrollándose su onda 3 para lograr el objetivo post-cuna a los máximos de B en u$s 383.
En caso de bajas por debajo de los mínimos de u$s 290, el cobre estaría realizando una cuna más profunda, estando actualmente en la última onda bajista de la cuna, la onda E. Seguiremos de cerca.


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