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Los Pumas: listos para el grito sagrado
Los Pumas comienzan una nueva aventura en el torneo con el objetivo de sumar su primer triunfo. Sudáfrica, el primer escollo el sábado en Pretoria
El capitán. Agustín Creevy será el máximo referente del seleccionado argentino en el Rugby Championship.
En el debut del Championship 2014, Los Pumas jugarán este sábado contra Sudáfrica en el Loftus Versfeld. Muy difícil. Un partido que le cae incómodo a un grupo que está formándose, a mitad de camino en la búsqueda de la madurez. Pero de a golpes se crece. Y esta será una buena prueba para saber dónde están parados Hourcade y compañía. Pedir resultados parece ilógico en este proyecto de mediano plazo. Pero quié sabe, nos dan una alegría...
No son pocos los problemas con los que tuvo que lidiar el Huevo a la hora de pensar en el equipo. A la baja de Juan Imhoff y las dudas en torno a Juan Martín Hernández, se le sumó en las últimas horas los problemas en la clavícula de Horacio Agulla. Lo que pone cierta incertidumbre en la elección de los titulares.
Igual, aunque mañana recién se conocerá oficialmente, el probable equipo sería: Ayerza, Creevy, Herrera; Galarza, Lavanini; Matera, Fernández Lobbe, Leguizamón; Landajo, Sánchez; Montero, Hernández, Bosch, Agulla; Tuculet.
Haciendo un poco de historia, los anteriores debuts de Los Pumas en Sudáfrica no traen buenos recuerdos. Del 27 a 6 en contra de 2012 se pasó al casi vergonzoso 73 a 13 con el que fueron vapuleados el año pasado. Cuando las rupturas en el grupo eran secretos a voces y ya comenzaban a resquebrajar los cimientos del juego.
Tenemos que ser competitivos, dijo Hourcade antes de partir a tierras sudafricanas. Y no repetir actuaciones como las de 2013 puede ser un buen adelanto.
El gran objetivo es conseguir el primer triunfo. Aunque la apuesta es otra. Los Pumas se largan a recorrer otra vez el durísimo camino del Rugby Championship. La gran mayoría espera que vuelvan aquellas buenas actuaciones que nos enorgullecieron en su momento. Aunque otros, los menos, estarán esperando el mal paso. Por eso, el grito sagrado no debe hacerse esperar.

