Washington - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, instó ayer a los demócratas a defender la reforma al sistema de salud, luego de que los republicanos iniciaron su campaña para revocarla, en lo que el vicepresidente electo Mike Pence dijo sería la "primera orden" del Gobierno de Donald Trump.
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El Senado inició el debate sobre una resolución para poner en marcha la campaña republicana para revocar la Ley de Cuidado de Salud Asequible, que ayudó a obtener cobertura médica a más de 20 millones de estadounidenses que no tenían seguro.
Obama, quien entregará el poder al republicano Trump el 20 de enero, visitó ayer el Capitolio para instar a los legisladores demócratas a proteger la ley, conocida como Obamacare y considerada como el mayor logro de su política interior.
Los republicanos, que controlarán ambas cámaras del Congreso y la Casa Blanca cuando el magnate asuma la presidencia, endurecieron su retórica contra la ley, a la que consideran como un abuso del poder del Gobierno.
"El plan republicano para eliminar la cobertura de salud no 'hará a Estados Unidos grande nuevamente'", dijo a periodistas el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, aludiendo al lema de campaña de Trump. "Enfermará a Estados Unidos nuevamente y llevará al caos en lugar de a una salud accesible", agregó.
El vicepresidente electo Pence, un excongresista, se reunió con legisladores de su partido para definir la manera en que hundirán el Obamacare. "La primera orden es cumplir nuestra promesa de revocarlo y reemplazarlo con el tipo de reforma sanitaria que reducirá los costos de los seguros médicos sin aumentar el tamaño del Gobierno", dijo.
Agregó que Trump firmará varias órdenes ejecutivas (decretos) en su primer día en la Casa Blanca para iniciar el desmantelamiento de la reforma.
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