El joven compositor y acordeonista chaqueño Lucas Monzón terminó de instalar su nombre en Buenos Aires a partir de este disco que presentó hace pocos días. Empezó a tocar y a cantar el folklore de su región desde muy pequeño. Pasó por el piano clásico en el conservatorio de su ciudad. Se radicó en Resistencia en 2005 y desde allí se relacionó con grandes figuras del chamamé. Y, con ese bagaje, este álbum lo pone en la consideración más alta. El atrevimiento del debut es doble porque Monzón armó su disco sólo con temas nuevos, propios o de otros colegas jóvenes que forman su grupo. Hay muchas piezas sólo instrumentales, en las que se escucha cierta influencia tanguera. Y hay canciones que puso en las voces de Cecilia Pahl y Germán Kalber. Su grupo básico se completó para este CD con los guitarristas Patricio Hermosilla y Omar Mambrín y el percusionista Uly Gómez. Y tuvo como invitados a Coqui Ortiz en guitarra, Alejandro Ruiz en guitarrón y bajo (ambos, autores además, de algunos temas), Pahl y Kalber. Sin virtuosismos huecos pero con un evidente manejo cómodo del instrumento, con un fuerte apego y con un claro conocimiento de la tradición pero con una apertura hacia la modernidad, Monzón está para hacerse un lugar grande en la agenda folklórica nacional.
| Ricardo Salton |



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