22 de diciembre 2008 - 00:00

Lula hoy con Sarkozy por crisis y apoyo para G-8

En febrero pasado, Sarkozy y Lula da Silva discutieron en la Guayana francesa sobre la liberación de rehenes de las FARC. Hoy vuelven a reunirse en el marco de la II Cumbre UE-Brasil.
En febrero pasado, Sarkozy y Lula da Silva discutieron en la Guayana francesa sobre la liberación de rehenes de las FARC. Hoy vuelven a reunirse en el marco de la II Cumbre UE-Brasil.
Río de Janeiro - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su colega de Francia, a cargo de la presidencia de turno de la Unión Europea, Nicolas Sarkozy, participarán hoy en la II Cumbre UE-Brasil, con una agenda marcada por la crisis financiera global.
La reunión busca profundizar la cooperación lanzada en ocasión de la primera Cumbre UE-Brasil, que tuvo lugar en Lisboa, en julio de 2007, pero «ahora signada por la crisis internacional», destacó el actual presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. A Río llegará una delegación formada por Sarkozy, Durao Barroso y el comisario de Justicia, Libertad y Seguridad de la UE, Jacques Barrot.
Según la Cancillería brasileña, la cumbre «representa un momento de particular importancia en la profundización de las relaciones» entre las partes puesto que «será adoptado el Plan de Acción de la Asociación Estratégica».
En ese contexto, la UE espera que Brasil tenga un «rol especial» en la búsqueda de soluciones a la crisis en curso, tal como defendió el presidente francés poco antes de llegar a la ciudad brasileña. «¿Quién puede imaginar hoy poder resolver los problemas del mundo sin países como China, India, y, claro, Brasil?», indicó Sarkozy.

ONU

Por su parte, Brasil insistirá en su intención de obtener más apoyo para transformarse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Para eso, cuenta con el respaldo de Francia, Alemania y Reino Unido, y la resistencia de otros países del bloque, como Italia y España. Para Durao Barroso, «se trata de negociaciones difíciles, porque la UE tiene consenso en cuanto a su defensa de la reforma general de la ONU, pero no hay quórum sobre la composición del Consejo de Seguridad». Sarkozy reiteró su respaldo a la inclusión de Brasil en el Consejo y como miembro permanente del G-8. Sin embargo, no adhirió a la propuesta brasileña de ampliar las competencias del G-20, como propuso Lula en la cumbre de esa organización realizada de Washington.
Otros asuntos delicados para tratar en el encuentro son los referidos a la política agrícola europea, que Brasil critica como «altamente proteccionista», y las de inmigración adoptadas por la UE, con criterios selectivos y expulsión de inmigrantes clandestinos, también cuestionadas por el Gobierno de Lula da Silva. «La UE logró una medida modelo, y que debe proteger, como es la libre circulación por los países miembros del bloque. Debemos evitar la radicalización de las leyes migratorias y priorizar, en cambio, el aumento de la migración legal junto al combate del flujo migratorio ilegal, que no le conviene a ningún país», explicó Durao Barroso.
También será abordada en la cumbre la cuestión del medio ambiente, en especial, en la región del Amazonas y los perjuicios causados por la tala ilegal.

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