Curitiba - El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva condenó desde la prisión el ataque a tiros contra el acampe que reclama su liberación en la ciudad de Curitiba y acusó de apretar el gatillo a las "fuerzas que diseminan el odio en Brasil".
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"Estoy indignado con este nuevo ataque a los compañeros que luchan por la Justicia. No sabemos aún quién efectuó los disparos contra ustedes, pero sabemos que el gatillo fue preparado por las fuerzas que diseminan odio y violencia política en nuestro país", subrayó el lider del Partido de los Trabajadores (PT).
El ataque, perpetrado el sábado de la semana pasada, dejó heridas a dos personas que participaban del campamento algo que el expresidente vinculó con "los mismos que provocaron la muerte" de la concejala socialista y activista negra Marielle Anderson, en marzo pasado en Río de Janeiro.
"En 50 años de militancia nunca vi nada semejante en Brasil desde que reconstruímos la democracia en 1988", remarcó Lula en una carta leída ayer por la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann.
"Diariamente la cadena Globo envenena al país con mentiras sobre el Partido de los Trabajadores (PT), la izquierda en general y los movimientos sociales, y censura las noticias de la violencia contra nosotros. Resistimos porque nuestra causa es justa, por la democracia, los derechos del Pueblo y un país más justo", concluyó en su carta.
Ayer las ocho centrales sindicales convocaron por primera vez en Curitiba una protesta para reclamar por la libertad de Lula.
En Buenos Aires, en tanto, la expresidenta Dilma Rousseff afirmó que "libre o en prisión, Lula será el próximo presidente de Brasil. Lula vencerá".
"Es un preso político. Es inocente y tiene que estar libre porque se está cometiendo un crimen con él. Está siendo condenado por sus convicciones", dijo durante la presentación del libro "Lula, la verdad vencerá".
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