20 de agosto 2010 - 00:00

Macri, interpelado por voluntad propia

Los legisladores macristas Fernando De Andreis, Cristian Ritondo y Oscar Moscariello ayer encabezaron una conferencia de prensa para anunciar la concurrencia de Mauricio Macri a la Legislatura porteña.
Los legisladores macristas Fernando De Andreis, Cristian Ritondo y Oscar Moscariello ayer encabezaron una conferencia de prensa para anunciar la concurrencia de Mauricio Macri a la Legislatura porteña.
El macrismo amortiguó el enfrentamiento con sus rivales y se autoconvenció de que será mejor acompañar las iniciativas de la oposición que negarse a las propuestas que buscan responsabilidades políticas en la causa por escuchas ilegales. Así, ayer, Mauricio Macri reforzó ese cambio de postura en varios frentes: irá a la Legislatura a responder sobre el caso; designó cinco legisladores propios para que se sumen a la comisión investigadora; no reclamará más sillas ante la Justicia y, además, sus abogados apelaron ante Casación el procesamiento que le confirmó la Cámara Federal por consentir presuntamente el armado de una matriz de espionaje en su administración.

El jefe de Gobierno terminó aceptando concurrir a la Legislatura porteña para evitar las críticas que podrían dispararse si elude esa cita. No será una interpelación en lo formal, ya que para ese trámite, que necesita mayoría especial, no hay votos en el recinto, pero nada hará notar la diferencia.

Se arriesga Macri a esa exposición, pero también lo harán sus rivales, que si no logran avanzar en algo nuevo sobre el tema, mostrarán debilidad para la pesquisa que comenzará la semana próxima.

Reserva

El jefe de Gobierno se reservó disponer de la fecha y hora para visitar a los legisladores en el recinto y, en lugar de concurrir el martes, como pidieron en una resolución los bloques anti-PRO el jueves de la semana pasada (en una extensa y confrontativa sesión), irá el lunes y bien temprano. Será a las ocho y media de la mañana, un horario nada usual para la Legislatura, que sesiona siempre por las tardes, pero la oposición aceptó de todos modos poner el despertador. De paso, Macri, con la noticia, condena a sus rivales a entregar el fin de semana a la preparatoria.

Los legisladores del PRO le advirtieron ayer a Macri que deberá permanecer en el recinto legislativo cerca de seis horas, en las cuales hablará, responderá preguntas y escuchará extensas introducciones que suelen hacer los diputados.

El jefe de Gobierno aceptó también la mecánica que en la jornada anterior habían acordado el vicepresidente de la Legislatura, Oscar Moscariello; y el jefe de la bancada macrista, Cristian Ritondo, con los titulares de los bloques opositores. De ese modo, se concederán 20 minutos a las bancadas con más de cuatro diputados (son tres, incluido el PRO); 15 minutos a las de cuatro legisladores (otras tres) y 10 minutos para los bloques de una o dos bancas (son siete). Cada bloque puede usar el tiempo como mejor lo considere, es decir, puede repartirlo tanto entre sus diputados como utilizarlo en distintos momentos.

Mientras tanto, se dilata la puesta en funcionamiento de la comisión investigadora, que recién el martes arrancaría formalmente. Macri decidió que de su bloque se incorporen, como se venía anticipando, los legisladores Ritondo, Martín Borrelli, Martín Ocampo, Lidia Saya y Fernando De Andreis. Varios de la bancada habían sido consultados sobre su disposición para incorporarse, pero la lapicera estuvo en manos del jefe porteño. Del grupo, es Borrelli el único que ya transitó por tres comisiones de juicio político (dos a jueces y el otro a Aníbal Ibarra). El PRO buscará ahora que uno de sus diputados se siente en la mesa de conducción de la investigadora, sea como vicepresidente o secretario.

Allí el oficialismo (aunque considera que debería tener más diputados) es el único bloque que llevará 5. Las 12 bancadas restantes, uno cada una.

Por otra parte, ante el anuncio de la visita, se cayó la sesión por falta de voluntades. El macrismo exigía votar una enmienda o agregado a la resolución que se sancionó para crear la comisión investigadora pidiendo que el titular del cuerpo se ocupe del tema. En cambio, hubo un acuerdo para que avance mediante un decreto, mostrando que el oficialismo por ahora no quiere poner escollos. Tampoco acudirán a la Justicia en reclamo de la proporción en ese grupo parlamentario. La estrategia apunta ahora a moderar los embates dentro de la comisión y a promover también citaciones a funcionarios del Gobierno nacional.

Advertencia

La idea, cree Macri, es que todo termine cuanto antes, aunque sus propios diputados le advirtieron al mediodía durante un almuerzo compartido (ver nota en pág. 14) que «esto termina con el pedido de juicio político». Por ahora, no prosperaría la acusación, pero el temor del PRO es extender lo que sostienen será un «show de la oposición» durante el verano.

Buena señal

Desde la oposición, fue en general bien recibida la concurrencia de Macri al recinto. El legislador Martín Hourest (uno de los candidatos a presidir la investigación) sostuvo que espera que la presencia de Macri «no se transforme en una conferencia de prensa más».

Para Daniel Amoroso (ex PRO), en cambio, la visita «es una muy buena señal, porque seguramente va a ayudar a echar luz y darle más elementos a la comisión investigadora».

«Lo menos que tenía que ocurrir era que viniera a exponer. También ha sido una decisión buena que integren la Comisión, era lo mejor institucionalmente», consideró Ibarra.

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