Su asesor Horacio Reyser sale de la Casa Rosada y pasa a la Secretaría de Relaciones Económicas en la Cancillería a la búsqueda de inversores.
Horacio Reyser dejará en los próximos días la oficina que comparte con Iván Pavlovsky, vocero presidencial, y José Torello, jefe de asesores, en el primer piso de la Casa Rosada para ejercer el cargo de secretario de Relaciones Económicas Internacionales en la Cancillería. Reyser viene trabajando como asesor presidencial en los temas de inversiones extranjeras y es habitual verlo en los pasillos de la Rosada con visitantes a los cuales les habla de la Argentina (muchas veces en sus idiomas, ya que domina varios).
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El cargo que ocupará bajo la órbita de Susana Malcorra lo llevará a continuar seduciendo a los capitales extranjeros para que desembarquen en el país. Sin embargo, en medios de la Casa Rosada se considera que el nombramiento de Reyser al frente de esta secretaría clave debe ser interpretado como una respuesta del presidente Mauricio Macri a un contexto internacional que se ha tornado más complejo desde que Donald Trump ganó la presidencia de los Estados Unidos.
La primera reacción de los mercados no fue favorable, ya que subió la tasa en Estados Unidos, se fortaleció el dólar y cayeron los precios de las materias primas.
Si bien todavía resta mucho por conocer acerca de cómo será la política de Trump, uno de los temas que más preocupa es la posible reducción de los impuestos para las corporaciones estadounidenses que prometió en campaña el ahora presidente electo. De ponerse en marcha este aliciente fiscal, las multinacionales norteamericanas tendrían fuertes incentivos para llevar más negocios a los Estados Unidos, desalentando en consecuencia la radicación de inversiones en mercados emergentes (como la Argentina) y llevando a replanteos en las cadenas globales de valor.
Todo esto en momentos en que, más allá de los anuncios y promesas, las cifras muestran que la inversión todavía no ha despegado en el país. Al respecto, un estudio del economista Jorge Vasconcelos, de la Fundación Mediterránea, observa que el pago de servicios al exterior (entre ellos, turismo) ha sido mucho más dinámico que el uso de divisas para la inversión. Así, los giros por servicios aumentaron de 3,3 mil millones de dólares en el tercer trimestre de 2014 a 4,7 mil millones de dólares en 2016, mientras que las importaciones de bienes de capital permanecían estancadas (en rigor, pasaron de 3,2 a 3,1 mil millones de dólares en el período mencionado).
En este contexto, Reyser deberá redoblar los esfuerzos para convencer a los inversores sobre las bondades de la Argentina. Cuenta a su favor que es uno de los colaboradores "más valorados del gabinete por el presidente Macri, de bajo perfil, humilde a pesar de su exitosa trayectoria como empresario", afirman en medios oficiales.
Reyser fue socio del mayor fondo de inversiones en Latinoamérica, Southern Cross. En su nuevo cargo, deberá seguir trabajando para lograr la meta de 20.000 millones de dólares de inversión extranjera que anticipó el presidente Macri, unas tres veces más que el monto que recibió el país en 2014.
En cuanto a las relaciones con los Estados Unidos, altas fuentes presidenciales conversaron la semana pasada con el embajador en ese país, Martín Lousteau quien, sostienen, ratificó su decisión de mantenerse en el cargo, descartando las versiones que sostienen que en marzo vendría al país para pelear por una candidatura en la Ciudad de Buenos Aires. Así lo señaló a ámbito.com una alta fuente oficial que agregó "creemos que es un compromiso".
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