18 de enero 2012 - 00:00

Macri negó conocer a exagente acusado por supuesta trata

Mauricio Macri negó ayer cualquier vínculo con el exagente de la SIDE Raúl Luis Martins, denunciado por su hija en diciembre pasado como el supuesto jefe de una red de prostitución y trata de personas en Buenos Aires y en México.

El gobernador porteño aseguró durante la conferencia de prensa que ofreció ayer para lanzar nuevas obras en el subte que no lo conocía «ni ha sido aportante de nuestra campaña». Macri buscó además desligarse de la denuncia, al enfatizar que era el Gobierno nacional el encargado de investigar las acusaciones contra Martins y en este punto señaló que «tiene que ocuparse la ministra (de Seguridad, Nilda) Garré» de este tema porque es esta cartera la que investiga «delitos federales» como la trata de personas.

Por otro lado, el jefe de Gobierno minimizó las pruebas presentadas por Lorena Martins, al sostener que él puede «presentar 200 papeles que dicen» algo similar, sin fundamentos, al tiempo que insistió en que «no hemos recibido ningún aporte y nadie lo conoce a este señor».

Horas después, el propio Martins confirmó los dichos del jefe de Gobierno en declaraciones radiales, al asegurar que no lo conocía, pero que tenían como amigo en común a Luis Conde, exvicepresidente del club Boca Juniors, a quien su hija Lorena acusó como supuesto receptor de aportes para la campaña de reelección del PRO en la Capital.

El exagente de la SIDE admitió, en cambio, que conocía «desde hace muchos años» al juez federal Norberto Oyarbide y precisó que le había comprado al magistrado un terreno en un cementerio privado por «unos u$s 2.000». Martins, quien actualmente reside en Cancún, agregó que había llevado a Oyarbide a «dar una clase magistral sobre adicciones a un colegio de Saavedra donde yo daba clases de Historia e Instrucción Cívica».

Respecto de la denuncia de su hija, Martins la calificó como una «extorsión» y aseguró que «vive mintiendo».

La denuncia presentada todavía no se ha convertido en una causa penal: Lorena Martins debía declarar ayer ante el fiscal federal Gerardo Pollicita y, a pesar de que estuvo reunida con él durante dos horas, no ratificó la denuncia, razón por la que su citación fue reprogramada para el próximo viernes.

Durante la audiencia con el fiscal, la denunciante solicitó que éste recusara al juez Oyarbide -a cargo por sorteo del expediente-, pero no se hizo lugar a su planteo ya que no se puede recusar a un magistrado mientras está de licencia. Lorena Martins tampoco puede hacerlo ya que figura en la denuncia en calidad de testigo y no como querellante.

La hija del exagente reiteró en declaraciones radiales que Oyarbide es «amigo» de su padre, con quien tiene una «relación de toda la vida». Enfatizó además que la denuncia «no es algo puntual en contra de este Gobierno, no tengo camiseta», y volvió a apuntar contra efectivos de la Policía Federal al destacar que la presunta organización de su padre «paga $ 35 mil mensuales de abono para la Policía».

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