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Macri: “No me interesa saber qué habla nadie por teléfono”
Mauricio Macri ayer en Mendoza. Brindó una charla en la Bolsa de Comercio de la provincia y luego se entrevistó con el gobernador Celso Jaque y el intendente de la capital cuyana, Víctor Fayad.
Allí la Justicia presume que trabajaba Ciro James, pero que cobraba de la cartera Educativa. Se trata del detenido por presuntamente ordenar la intervención ilícita de teléfonos, entre ellos el del dirigente de la AMIA Sergio Burstein.
Tras los allanamientos a oficinas de los dos ministerios complicados en el tema, Macri ayer tomó distancia del titular de Seguridad, Guillermo Montenegro, quien tras allanamientos a tres despachos de la Policía Metropolitana, anunció la iniciación de sumarios y disparó contra la Policía Federal (donde también se desempeñó James) y el juez de la causa, Norberto Oyarbide.
El jefe de Gobierno dijo no tener «más detalles» de los que admitió Montenegro y avaló declaraciones de ese funcionario en cuanto a que James no había declarado, al ingresar como empleado del Gobierno de la Ciudad, que era agente de la Policía Federal. El Gobierno porteño alude a la posibilidad de que el espía fuera «plantado» por la Policía Federal en la plantilla de personal de la administración macrista.
En la Federal, James trabajó junto a Jorge «Fino» Palacios, el ex jefe de la Policía porteña, a quien apunta la investigación judicial (ver nota aparte).
Macri insistió con que el espía, que supuestamente asesoraba a la jefa del Gabinete de la cartera educativa, «no declaró que era de la Policía Federal cuando se presentó a declarar en carácter de abogado en el Ministerio de Educación».
«Montenegro contestó todo ayer. Yo no sé más detalles de lo que sepa Montenegro», agregó Macri para referirse a los dichos del ministro en una conferencia de prensa que brindó el martes, donde dijo desconocer que James podría haber estado en oficinas de su cartera como delata para la Justicia el cruce de llamados con el jefe de la Policía porteña, Osvaldo Chamorro, y con Palacios -entre otros- desde celdas telefónicas que lo ubicarían en esas dependencias.
En el aeropuerto metropolitano, donde tomó un vuelo a Mendoza, Macri, como Montenegro, consideró que la creación de la Policía local tendría relación con el asunto.
«Crear una Policía nueva que salga a la calle en breve genera mucha tensión», dijo Macri, y admitió que «esto genera más trabas, más palos en la rueda, pero esperamos para fin de noviembre tener los primeros efectivos de la Metropolitana en la calle».
«Nosotros no estábamos en este andarivel. A mí no me interesa saber qué habla nadie de la Argentina por teléfono. Nosotros hemos encontrado muchas veces micrófonos en el Gobierno de la Ciudad, varias veces en las oficinas de Hacienda, otras veces en Jefatura de Gabinete. Uno está expuesto a estas situaciones», reveló el mandatario de la Capital Federal.
Por otra parte, afirmó que desde que Palacios -actualmente procesado por el supuesto entorpecimiento de la investigación del atentado a la AMIA- renunció a la jefatura de la Policía Metropolitana «nunca más» volvió «a hablar con él».
A las declaraciones de Macri y de Montenegro salieron ayer al cruce, entre otros, Burstein y el legislador Aníbal Ibarra, quien también tiene presentada una denuncia en el expediente.
Burstein dijo que «a Montenegro no le creo nada porque nunca, en lo inherente a la causa AMIA, nos dijo la verdad. Este señor no se equivoca, miente».
«Lo que dijo el ministro de Justicia y lo que dijo el jefe de Gobierno, es volver a vivir lo que pasamos todos los familiares cuando decían que lo del «Fino» Palacios era un operativo político», rememoró Burstein, quien con su denuncia sobre un llamado que le advertía que Palacios le estaba pinchando el teléfono inició la pesquisa donde James está acusado.
Para Ibarra, «Macri no se da cuenta de que es jefe de Gobierno y no puede decir que el espionaje ilegal es normal porque pasa seguido».
Por su parte, el legislador de la oposición al PRO Diego Kravetz (Identidad Porteña) embistió contra Montenegro y el ministro de Educación, Mariano Narodowski. Dijo que «Narodowski tiene que explicar por qué tiene un espía contratado hace dos años dentro de su ministerio» y reclamó la renuncia del jefe de la Policía Metropolitana «ya que está comprobado que habló más de 150 veces con Ciro James y explicar si se está armando dentro de su área una central de inteligencia en la Ciudad de Buenos Aires».
Sin embargo, la oposición fracasó ayer al intentar reunir quórum para interpelar a Montengro, mientras el macrismo buscará que el ministro se presente ante la Comisión de Justicia para hablar con los diputados.


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