Macri olfatea emboscada Massa-Pichetto por tarifas

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• MÁXIMA TENSIÓN EN EL OFICIALISMO Y LA OPOSICIÓN. INTERNAS EXPUESTAS Y COSTOS COMPARTIDOS
En Casa Rosada aseguran que el jefe de los senadores PJ incumplió acuerdo y se prepara para votar el miércoles junto a Cristina en el Senado. Interna en Cambiemos y fisura en la liga de gobernadores.

Esta semana se podría cristalizar una nueva ruptura política. La Casa Rosada y Miguel Pichetto atraviesan un momento crítico de cara a la sesión del miércoles en el Senado para convertir en ley el freno al aumento de tarifas. La lógica de Poder Ejecutivo Nacional es lineal en este momento de crisis: si el bloque del peronismo "racional" no detiene en la Cámara Alta esa iniciativa votada por el Frente Renovador de Sergio Massa y por Unidad Ciudadana de Máximo Kirchner en Diputados, Mauricio Macri aplicará el veto presidencial. Si hay veto, la CGT convocará a un paro nacional. "¿Acaso Pichetto tiene un acuerdo con Cristina, Massa y con Hugo Moyano para hacer detonar la protesta social nuevamente?", se preguntan en el Gabinete de Macri. El último antecedente fue la votación de la reforma previsional con una batalla campal en las afueras del Congreso.

La cadena de confianza entre la Casa Rosada y Pichetto está a punto de quebrarse. El proyecto que ingresó al Senado el martes pasado con la firma de Laura Machado, vice de Humberto Schiavoni en el bloque PRO, es una copia fiel de una versión redactada por Pichetto. Y se presentó, previo aval de Nicolás Dujovne y Juan José Aranguren, a pedido del jefe de los senadores peronistas. Pichetto fue quien le presentó al Gobierno nacional el ultimátum para impulsar un proyecto alternativo al sancionado en Diputados que retrotrae las tarifas a diciembre de 2017 con una devaluación del 40% en el medio del debate. El Ejecutivo respondió al pedido de Pichetto a través del proyecto de Machado pero el bloque justicialista del Senado se ató a la iniciativa votada por el massismo y el kirchnerismo en Diputados.

En Casa Rosada son escépticos de cara a la sesión especial del próximo miércoles. Pero se consuelan con una foto; Pichetto votando el mismo proyecto de ley que Cristina de Kirchner y festejando con la expresidente en el recinto. En rigor, sospechan de un pacto Pichetto-Massa para debilitar al Gobierno nacional justo cuando las encuestas comienzan a encender luces de alarma en Cambiemos. "Miguel intentó separarse del kirchnerismo pero ahora vota con Cristina porque las encuestas le dan más al Gobierno", se sinceró un funcionario con acceso al despacho de Macri.

La situación del jefe de los senadores PJ, virtual gerente de los gobernadores en la Cámara alta, no es cómoda. Contra reloj busca evitar que se fracture su bancada el próximo miércoles. Juan Manuel Urtubey (Salta) y Juan Schiaretti (Córdoba) ya le advirtieron a Pichetto que sus senadores no acompañarán la versión votada por el massismo y el kirchnerismo en Diputados. Los cordobeses, encabezados por Carlos Caserio, podrían ausentarse. Ayer el senador se desmarcó abiertamente de Pichetto y admitió que "no tiene sentido" votar el proyecto de ley que aprobó Diputados "si el Presidente lo va a vetar". Y reclamó discutir una iniciativa de su bloque para "sacarles impuestos a las tarifas" para lograr "una rebaja promedio de 20%".

Rodolfo Urtubey firmó el dictamen en disidencia y tampoco acompañaría a Pichetto. Lo mismo ocurrió con el entrerriano Pedro Guastavino, alineado con Gustavo Bordet. Lo mismo ocurre con el catamarqueño Dalmacio Mera, el correntino Carlos "Camau" Espínola y el jujeño Carlos Snopek. Mañana a las 18:30 en la reunión del bloque justicialista emergerá esta cabeza de medusa del peronismo que sostiene Pichetto sobre sus hombros.

Como reflejo de la eventual fractura del bloque de Pichetto en la sesión del próximo miércoles por tarifas, también se partiría la liga de gobernadores. Urtubey y Schiaretti ya admitieron que están preparados para afrontar el costo que implicaría una eventual rebaja del IVA en las boletas de servicios públicos que incluye el dictamen de minoría de Cambiemos. Sin embargo, otros mandatarios como Sergio Uñac (San Juan), Gildo Insfrán (Formosa) y Carlos Verna (La Pampa) no están dispuestos a absorber el costo fiscal ni político, de acompañar la iniciativa del Cambiemos. Ningún sector político saldrá ileso de la sesión del Senado en caso de que se convierta en ley el proyecto.

Esa rebaja del IVA le pega también a la caja de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a la provincia de María Eugenia Vidal. Vidal ya no es sólo Vidal. Son "María Eugenia y Horacio", una unidad política que ejerce contra peso ante Peña. El jefe de ministros conserva el poder pero está cada vez más rodeado en la interna macrista. En el Senado, los socios de la UCR de Luis Naidenoff reclaman por lo bajo una señal de Nicolás Dujovne. El ministro coordinador del área económica anunció un fuerte ajuste fiscal y una semana después bendijo un proyecto de ley que avala una rebaja del IVA con un costo fiscal de al menos 20.000 millones de pesos. Los territorios PRO también comienzan a hacer catarsis semi pública contra la jefatura de gabinete de Marcos Peña. El ajuste fiscal, con recorte de presupuesto para obra pública y eliminación de tasas municipales, afecta a los intendentes de Cambiemos que se reunirán este jueves.

Con las retenciones al campo ocurre un fenómeno interno similar al tarifazo. La UCR de Alfredo Cornejo y la Coalición Cívica de Elisa Carrió reclaman que el esfuerzo alcance también al sector agropecuario. Por ahora, la queja es muda y sorda. No es momento para otra dosis de fuego amigo que abra otro frente interno en Cambiemos.

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