El mandatario volvió a citar a Perón en un palco junto a Pignanelli, del SMATA. Fue abucheado durante un tramo de su discurso.
Mauricio Macri volvió a participar en un acto sindical con promesas de más empleo y el uso de una parte de la prédica de Juan Domingo Perón aunque sin sumar una adhesión lineal a Cambiemos para las próximas elecciones. Lo hizo junto al jefe del sindicato de mecánicos (SMATA), Ricardo Pignanelli, en la inauguración de un hospital de la obra social del gremio. Si bien Pignanelli es de los dirigentes que suele participar en actos oficiales y en la firma de acuerdos con el Ejecutivo, su organización de momento figura entre los respaldos declarados a Florencio Randazzo para octubre.
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La excusa fue la inauguración del sanatorio maternal San Francisco de Asís, del SMATA, en Mataderos. Allí coincidieron el mandatario y Pignanelli en la necesidad de promover más mesas de acuerdos sectoriales una vez finalizado el trance electoral. En medio del discurso de Macri se escuchó a un par de mujeres que lo increparon al grito de "mentiroso" y "vendepatria" mientras a su lado, el sindicalista pedía silencio.
"Espero que cuando pasen los tiempos electorales podamos sentarnos más personas, más dirigentes alrededor de una mesa para solucionar los problemas", afirmó el Jefe del Estado al retomar un pedido en esa línea de Pignanelli, que lo antecedió en el uso de la palabra. Prometió, en tanto, que la ley de autopartes permitirá "generar 35 mil nuevos puestos de trabajo" en el sector, uno de los que sufrió la baja abrupta de la demanda externa. Y recordó, como en otras intervenciones en ámbitos gremiales, la restitución de parte de los fondos adeudados a las obras sociales sindicales en los primeros meses de su mandato.
Macri, además, destacó que de su gira reciente en el extremo Oriente se llevó el compromiso de "dos empresas muy importantes", en alusión a Toyota y Nissan, de "apostar más que nunca a la Argentina". En otro tramo de su alocución el mandatario insistió en una cita recurrente a Perón en cuanto a que "la estrella polar" del país "debe ser que cada argentino produzca lo que consume, o más". Se refirió a un discurso en el que el líder justicialista planteó la necesidad de adecuar los salarios a la productividad durante un congreso realizado meses antes de ser depuesto y cuyas conclusiones nunca pudieron ponerse en práctica.
Minutos antes Pignanelli había desplegado un discurso que debió interrumpir en un par de ocasiones, visiblemente emocionado: "Por los tiempos políticos sería una utopía pedirlo ahora, pero después de las elecciones, a ver si nos juntamos todos para sacar este país adelante...", aseguró el dirigente. Debajo del palco, en primera fila, lo escuchaban la intendenta de La Matanza, Verónica Magario; su antecesor y titular del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, y la ministra de Producción y actual secretaria del área en ese distrito, Débora Giorgi.
La presencia de Macri en un acto sindical, como el que presidió junto al rural Gerónimo Venegas en conmemoración por el Día del Trabajador, generó suspicacias respecto de un posible apoyo del gremio a los candidatos de Cambiemos. De hecho, en el gremio ayer prefirieron mantener la incertidumbre, aunque un referente del mismo, el también diputado nacional Oscar Romero, es activo participante en la campaña de Randazzo e incluso le prestó al exministro de Interior y Transporte de Cristina de Kirchner un local en Junín, su pago chico, para que se mostrara junto con intendentes del denominado Grupo Esmeralda. La cosecha sindical de Macri por ahora se limita a Venegas, el único que hizo pública su pertenencia a Cambiemos.