Macri pidió redoblar esfuerzos a Gabinete; lupa en Córdoba

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• EL PRESIDENTE QUIERE UN ESTRICTO CUMPLIMIENTO DE METAS A 15 MESES DE INICIADA LA GESTIÓN
En el seguimiento de Desarrollo Social, consultó a Carolina Stanley por niveles de pobreza en el distrito del “amigo” peronista Juan Schiaretti, quien culpó de la situación al Gobierno nacional.

Refrescado por la ventolina que le dio la marcha 1-A, cuya masividad no supo ni pudo anticipar el Gobierno (aunque luego exprimió como el resultado), Mauricio Macri aprovechó la reunión de Gabinete de ayer para marcarle a sus ministros la necesidad de "redoblar" esfuerzos ante el compromiso al "cambio" que mostraron los manifestantes del sábado pasado en diferentes puntos del país.

Macri puso énfasis en algunos puntos de áreas que aún no llegaron a cumplir las metas fijadas para los 15 meses de Gobierno, aunque sin gatillar un reto a los ministros, según confirmaron cuatro funcionarios que participaron del convite a Ámbito Financiero. El Presidente no quiere ejecución sin cumplir en la previa de las PASO de agosto, donde Cambiemos necesita ratificar con votos -o incluso superar- el escenario de 2015.

La gran diferencia es que ahora Cambiemos ya no es sólo un ramillete de candidatos (a presidente, a gobernadora por Buenos Aires, etcétera), sino un Gobierno que necesita confirmar el rumbo de gestión y ajustar clavijas en decisiones "graduales" por un ADN más regido por la culpa que por lo que pidieron los votantes de Cambiemos.

Ya en territorio preelectoral, Macri tuvo que poner la lupa en Córdoba, tras las fuertes acusaciones del "amigo" peronista Juan Schiaretti, gobernador que revoleó al Gobierno perdigones tras conocerse un alto nivel de pobreza en varias zonas del distrito (por caso, 40% en Gran Córdoba). "El que tiene que explicar es la Nación, es responsabilidad del Estado nacional y de la política, tanto económica como social", disparó el mandatario provincial.

Schiaretti dejó en claro que el INDEC es el que mide la pobreza y que Córdoba sólo se ocupa "de los pobres". En ese sentido, aseguró que es la provincia que "más recursos invierte" en ese punto. Además, agregó: "No conozco el arreglo -del Gobierno nacional- con grupos piqueteros -la prórroga de la emergencia social hasta 2019, con bonus de $30.000 millones-, pero en Córdoba no le pasamos ningún recurso, se los damos a los que precisan".

En la reunión de seguimiento de Desarrollo Social, Macri no dejó pasar este punto y consultó ayer a la ministra Carolina Stanley sobre el tema. Sin embargo, la raíz de las declaraciones de Schiaretti se cosecharon días atrás con el jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, el experimentado radical Mario Negri, quien en una visita a Bahía Blanca se sintió "asombrado" por el dato de pobreza de Gran Córdoba y reclamó una inmediata respuesta al gobernador, en una provincia administrada por el peronismo durante los últimos 18 años.

Junto a Negri se sumó el PRO. "Arreglamos la devolución de coparticipación, la caja de jubilaciones de la provincia, la producción en el campo es elevadísima, las empresas matriceras ya tienen toda la capacidad de trabajo ocupada hasta después de mitad de año y resulta que la culpa de la pobreza es exclusiva de Nación", manifestó a este diario un legislador premium de esa provincia.

Negri -exvicegobernador de Córdoba- explicó en la semana en Bahía Blanca que "ya había notado bastante -la pobreza en el distrito-, se veía primero un problema de salud por la derivación de los hospitales a la Capital; y en segundo lugar se empezaba a notar en algunos censos la diferencia en la calidad educativa a 50 kilómetros de distancia entre un pueblo y otro".

Mientras la trifulca discursiva aumenta de poder, el oficialismo cordobés cierra filas de cara a las elecciones generales de octubre, ante una oposición referenciada en Cambiemos que enfrenta una guerra interna entre radicales y macristas para ver quién lidera la boleta de candidatos.

Para el Presidente, el juego que abrió su "amigo" Schiaretti lo obliga a ingresar al terreno que él ya indicó a los radicales en la cena de enero pasado: se vendría la hora de poner la espalda en los distritos gobernados por el PJ como Córdoba y Salta (Juan Manuel Urtubey), con la posibilidad concreta de perder en las PASO y en octubre.

En Córdoba, quien necesita colgarse del PJ -si es que éste se lo permite- en caso de una victoria oficialista es el serpenteante Sergio Massa.

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