Mauricio Macri, de campaña ayer en Resistencia, provincia de Chaco, donde encabezó una caravana junto a militantes. Luego partió a Santiago del Estero.
Mauricio Macri volvió ayer a contraatacar al oficialismo en una minigira de campaña que lo llevó la noche del martes a Posadas, Misiones, después de estar en Formosa para pasear ayer en un móvil alusivo en la ciudad de Resistencia, en Chaco, y luego en Santiago del Estero. Allí retomó las promesas de un plan para el norte argentino, el Plan Belgrano, para impulsar el desarrollo de la región.
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El macrismo intenta seducir a los votantes que los sondeos le dicen que por ahora no definieron su voto para el próximo balotaje del 22 de noviembre y atrapar a quienes eligieron por Sergio Massa en la pasada elección de octubre, porciones clave para vencer a Daniel Scioli.
La movida, con una agenda recargada que se reparte con Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta en visitas a distintos lugares, además de reforzar la provincia de Buenos Aires -donde Scioli obtuvo la mayor diferencia en votos para superarlo en las generales- rematará este fin de semana con actos porteños. No solamente el candidato del combo Cambiemos intenta retener el distrito que domina, sino que es desde allí donde puede mostrar obras de su gestión. Así prepara dos puestas para mañana y pasado en la Ciudad de Buenos Aires. Por un momento el viaje se complicó, cuando en el aeropuerto chaqueño un grupo de "piqueteros" intentó impedir la salida del candidato, quien optó por otra vía para seguir la recorrida.
"Esta sana rebeldía crece por todo el país", escribió Macri en su Facebook tras las recorridas donde, en Resistencia, arengó sobre que "el mito de que eran invencibles se les cayó. Los argentinos ya han votado mayoritariamente por el cambio", encabezando una caravana nutrida de adherentes a la que aseguró que trabajará "a partir del 10 de diciembre, con todos los gobernadores, no importa del partido que sean, para que al país y a todas las provincias les vaya mejor". "Va a haber un solo equipo en la Argentina. Les pido a todos que se animen y confíen en nosotros. Que sigamos juntos por este camino. Estamos venciendo a los miedos que nos quisieron meter y al discurso del 'no se puede'. El 25 de octubre nos dimos cuenta de que podemos", afirmó Macri y prometió "impulsar un ambicioso programa, el Plan Belgrano, que será revolucionario para todo el norte argentino, porque generará cientos de miles de puestos de trabajo".
Después partió a la provincia de Santiago del Estero para alentar del mismo modo las adhesiones en la final electoral. Llegó al club Dorrego de la capital santiagueña donde se concentró un grupo de militantes a los que dio "gracias por creer" y prometió que si asume la presidencia de la Nación "habrá trabajo en la Provincia y en el país para que los chicos no se tengan que ir por falta de empleo".
"Vengo de Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes y estamos todos iguales loco de felices porque estamos frente a la oportunidad de trabajar juntos y construir esa Argentina que soñamos, y que queremos", explicó el candidato en sintonía con la campaña que se propone de eludir confrontaciones pero no por eso replicar los embates. Mañana, en la Ciudad de Buenos Aires, Macri hará una recorrida junto a invitados especiales, de las obras de construcción del nuevo Centro de Convenciones que está ubicado detrás de la Facultad de Derecho en el barrio de Recoleta en las avenidas Figueroa Alcorta y Pueyrredón, que se promueve como el más grande que tendrá el país. Pero, no terminará ahí la campaña en la Ciudad de Buenos Aires, ya que está previsto un acto en el sur del distrito para el sábado, que compartirá, inclusive, con Michetti. Será, según los organizadores, una puesta de campaña pero no un acto como el que realizó en la cancha de Ferro en un relanzamiento de su candidatura camino a las pasadas elecciones generales.
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