18 de agosto 2015 - 00:00

Macri reprograma su campaña invirtiendo recorrido de las PASO

Mauricio Macri
Mauricio Macri
El desembarco de una misión del PRO en la provincia de Tucumán -hoy y mañana-, que el domingo vota a gobernador, no estará marcada sólo por ese cronograma en una geografía donde el macrismo cree que "puede dar más".

Es que es parte de la región norte, donde un análisis aritmético le demuestra a Mauricio Macri que esas provincias, que no fueron incluidas como eje principal de sus estancias de campaña hacia las PASO del pasado 9 de agosto, le devolvieron una merma de votos clave ahora que quiere disputar el balotaje y achicar la diferencia.

Así, el rediseño de la campaña del jefe de Gobierno invertirá el rumbo en las recorridas y reforzará la presencia de delegados.

Hacia las PASO, y como debutante en una cruzada nacional que lo obligaba a acotar los destinos, el PRO se propuso reforzarse en los distritos más grandes. La provincia de Buenos Aires, la Capital, Córdoba, Santa Fe y Mendoza cuentan con el grueso del padrón y aunque no fueron los únicos destinos proselitistas, fueron los más visitados. Pero la sorpresa la tuvo el macrismo al analizar los números finos.

Por eso, Tucumán no sólo importa ahora al PRO porque allí la candidatura de Daniel Scioli lo redobló con el 57,44% de los votos, contra el 20,13% del combo Cambiemos que promociona la postulación presidencial de Macri y cerca del 16,26% del massismo. Ahora se trata de apuntalar la campaña del candidato a la gobernación, el radical José Cano, pero también marcará el inicio de la segunda etapa del macrismo para acercarse a la segunda vuelta en las elecciones del próximo 25 de octubre.

La otra estrategia se mantendrá, en simultáneo, como viene haciendo en la provincia de Buenos Aires la candidata a suceder a Scioli del PRO, María Eugenia Vidal, abrazándose a los candidatos a las intendencias, especialmente en aquellas donde les fue mejor, donde habría posibilidades de dar vuelta, creen, los resultados y desembarcar en diferentes municipios.

La idea es que Vidal intente sumarles chances a los candidatos locales, pero saben que al contrario, son los animadores regionales los que pueden acercarle también votos hacia arriba. En ese sentido, el macrismo cree que el Frente para la Victoria deberá contar con un esfuerzo extra para contener en la candidatura a la gobernación de Aníbal Fernández todos los votos que obtuvo en las PASO, es decir también los de Julián Domínguez. Pero en esa carrera, los macristas ya están también convencidos de que la postulación de Sergio Massa será una ayuda extraordinaria en la votación general para lograr que el jefe de Gobierno achique la diferencia con Scioli y que el peronista no lo supere así por un resto que lo lleve directamente al cargo mayor sin pasar por segunda vuelta.

Por estas horas, además, el equipo de campaña del PRO, que animan Jorge Macri y Emilio Monzó y donde Jaime Durán Barba se mantiene con más bajo protagonismo para la estructura de la segunda etapa, apunta a buscar votos en los distritos del conurbano donde le fue peor al Frente para la Victoria. Se alientan con los resultados que vencieron por ejemplo a Raúl Otacehé, en Merlo, o a Mariano West, en Moreno, o bien con la poca distancia de unos seis puntos que quedó el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, como candidato a la intendencia de Lanús.

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