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Macri también quiere en Capital primaria-encuesta
El macrismo cree que, aplicando la ley -si logra dos tercios en el recinto para su aprobación- el candidato/a del PRO 2015 a la jefatura de Gobierno podría hegemonizar esa encuesta en las urnas, desactivar opositores y estar en mejores condiciones de repetir en el distrito donde Macri estrenó su carrera política. Esto pensando en elecciones locales separadas de las nacionales. Según el análisis del macrismo, una primaria elimina pequeños competidores que suman luego votos para el candidato propio en la general, permitiéndoles ganar bancas. Pero, también creen que el año pasado, sin algunas boletas con postulantes de pocos votos y afines al macrismo, el jefe de Gobierno hubiera ganado en primera vuelta.
Los legisladores porteños del PRO ya recibieron un instructivo que abunda en comparaciones con distintos sistemas y detalla algunos de los objetivos políticos que se proyectarán a través del mecanismo.
Una de las diferencias con las PASO nacionales es que sería obligatoria la distribución de los cargos mediante el sistema D´Hont por sobre las cartas orgánicas de los partidos políticos. La otra está en las listas colectoras, que de acuerdo con el proyecto PRO serían permitidas en la elección primaria pero no en la general. En las PASO nacionales se permitió un sistema de adhesiones en la elección general, es decir la verdadera y final.
Para el macrismo la prohibición de las listas colectoras y espejo «reduce la polarización partidaria al forzar la necesidad de alianzas».
El proyecto PRO se diagramó en el Ministerio de Gobierno que conduce Emilio Monzó desde donde ayer un emisario de esa ingeniería se reunió con los legisladores para explicar sus alcances.
Distinto sería el escenario si consiguieran otro objetivo: derogar la ley 875, que en la Ciudad impone la convocatoria a elecciones locales en una fecha distinta que las nacionales. Esta oportunidad de poder juntar los comicios hasta ahora fue rechazada por el PRO, pero la prevé en función de una eventual candidatura de Macri a presidente, como traccionador de las categorías que irían adosadas en la papeleta, o si se consiguiera la lista única completa.
En caso de utilizarse una boleta sola, el PRO explica en los instructivos que se trataría de la «reglamentación de la Boleta Única Completa que conserva la cohesión partidaria y el arrastre entre categorías».
La idea es contar con un menú amplio de posibilidades, para llegado el momento decidir y «no ahora».
«Tanto en 2013 como en 2015 se puede decidir celebrar las elecciones desdobladas o simultáneas 4 o 5 meses antes», asegura «prospecto» electoral del PRO.
Otra innovación que quiere imponer Monzó es la primaria en una versión porteña de las de algunos estados de Norteamérica. Consiste en que el candidato a jefe de Gobierno que gana la primera es quien elige a su vice para armar la dupla que competirá en la elección verdadera. Ese vice puede ser dentro de la misma fuerza o extrapartidario, pero la posibilidad estaría vetada para quien haya competido en internas de otro sello, aunque no para quien no figure como candidato.
Como sea, el bloque PRO no llega con los votos necesarios para imponer leyes electorales que la Ciudad no tiene y la obligan a regirse por el Código Electoral Nacional. Necesita por lo menos 11 diputados de la oposición para llegar a 40, dos tercios de los votos que requieren este tipo de normas. Parece difícil que el kirchenrismo le desaprobara la reforma cuando a nivel nacional existen las PASO, aunque sea más discutido el mecanismo de boleta única. Sin embargo, el kirchnerismo podría directamente proponer que la Ciudad adhiera a la norma nacional y de esa manera rechazar las variables que proponen sus rivales.
En los próximos días, Monzó terminará de pulir el proyecto para que desembarque en la Legislatura porteña, con la idea de no extender más allá de la semana que viene esa presentación.


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