31 de enero 2012 - 00:00

Macrismo aplaca pelea por vigilancia de la Ciudad

Imágenes de protestas en la autopista Illia, que a partir de marzo próximo comenzará a ser custodiada por la Policía Metropolitana en lugar de por la Policía Federal, como el resto de las vías porteñas. Esta vez, traspaso «consensuado».
Imágenes de protestas en la autopista Illia, que a partir de marzo próximo comenzará a ser custodiada por la Policía Metropolitana en lugar de por la Policía Federal, como el resto de las vías porteñas. Esta vez, traspaso «consensuado».
El Gobierno porteño destacó ayer que la decisión del Gobierno nacional de retirar los servicios adicionales de la Policía Federal de las autopistas porteñas había sido decidido «por consenso» con la gestión de Mauricio Macri y bajó así el tono a otra inminente polémica por la responsabilidad de la seguridad de los porteños.

A partir de marzo próximo la Policía Metropolitana se hará cargo de la vigilancia, el control motorizado y la elaboración de actas en las autopistas Illia, 25 de Mayo y Perito Moreno, luego de que el Gobierno retire a los 150 efectivos de la Federal que se desempeñaban allí.

La fuerza de seguridad porteña distribuiría, en un principio, 80 oficiales en las diferentes autopistas y luego sumaría una cantidad similar a la que tiene allí actualmente la Federal. Según destacaron ayer voceros del Gobierno porteño, la decisión fue dialogada entre el titular del Ministerio de Seguridad y Justicia porteño, Guillermo Montenegro, y su par en Nación, Nilda Garré, quienes programaron desde el año pasado el traspaso. Del acuerdo también participó AUSA, la empresa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que tiene la concesión de las autopistas dentro de Capital, «para disponer el personal de su fuerza» dentro de dos meses en su jurisdicción.

Los funcionarios porteños buscaron así diferenciar este traspaso de las decisiones similares adoptadas por el Gobierno nacional respecto de la custodia de los hospitales porteños y la red de subtes, que generaron varios cruces verbales entre Ciudad y Nación. Diez días atrás un conflicto de violencia con barrabravas del club de fútbol Nueva Chicago en el Hospital Santojanni disparó un duro debate entre al ministra kirchnerista y la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, sobre quién debía custodiar estos establecimientos. Finalmente, fue el Gobierno porteño el que se hizo cargo de la seguridad.

Santojanni

El conflicto del Santojanni reavivó un debate que en realidad comenzó el año pasado, cuando el Gobierno nacional encaró el retiro de sus fuerzas de seguridad de la Capital luego de la puesta en marcha de la Policía Metropolitana. El retiro de efectivos policiales de establecimientos públicos, por ejemplo, fue decidido el 5 de abril de 2010.

En este sentido, el Gobierno porteño buscó bajar el tono del anuncio de las autopistas porque hay otras áreas que preocupan más en relación con la seguridad, como la vigilancia de la red de subterráneos, una cobertura mucho más extensa. Por esta razón, desde el Gobierno porteño señalaran que la Policía Federal «debe ocuparse, nada menos y nada más, que de delitos federales, delitos contemplados en el Código Penal, como narcotráfico o trata de personas, por ejemplo, y de la custodia y seguridad nacional», al mismo tiempo que recordaron que la Capital no tenía efectivos suficientes como para cubrir la seguridad del subte.

Así, enfatizaron que la vigilancia de la red de subterráneos implica «1.580 efectivos que cubren las 24 horas divididas en tres turnos». «Son dos hombres por turno que cubren cada andén de una estación, por lo que son cuatro en total por cada uno de los tres turnos. Entonces, son 12 por día en cada estación. Si se los multiplica por las 96 estaciones que posee el subte, incluido el Premetro con 18 paradas, son 1.152 policías. Hay otros 428 que se ocupan de vigilar otros sectores como las boleterías y el acceso», precisó un vocero policial.

Por ese motivo, el jefe de Gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, advirtió el sábado pasado que la Metropolitana no tiene la cantidad suficiente de policías para cubrir todo el subte, un problema que está analizando la cartera de Montenegro, que incluso estudia crear una fuerza especial para sumarse en esa zona. Lo que sí se descartó es la utilización de personal de seguridad privada. Por el momento, Nación y Ciudad se mantienen cada uno en su rincón del ring, atentos a responder ante el surgimiento de cualquier conflicto entre ellos.

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