30 de diciembre 2008 - 00:00

Madoff: argentinos hacen juicio

Las secuelas de la estafa orquestada por Bernard Madoff ya se sienten en el país. Se iniciaron presentaciones en la Justicia argentina.
Las secuelas de la estafa orquestada por Bernard Madoff ya se sienten en el país. Se iniciaron presentaciones en la Justicia argentina.
Trascendieron ayer más detalles en la plaza local del impacto del escándalo del financista norteamericano Bernard Madoff, que generó pérdidas por u$s 50.000 millones. Ya hay demandas de argentinos afectados por la caída de los fondos que administraba Madoff. Este diario había anticipado que sólo en la banca privada del Santander en la región, se podrían concentraban u$s 1.000 millones de fondos colocados directa o indirectamente a Madoff. También hubo colocaciones a través de otros bancos, boutiques financieras y otro tipo de intermediarios.
«Las demandas se están efectuando a las entidades intermediarias, a las personas físicas que participaron y a los fondos de Madoff», señaló a este diario Diego Lennon, del estudio Aguirre, Saravia, Gebhardt y Lennon. Existe un problema de competencia a dilucidar dado que los depósitos en varios casos se efectuaban en entidades que no poseen sede en el país.
Ayer, en The Wall Street Journal, se mencionó precisamente el impacto de la caída de Madoff en América Latina, aunque sin mencionar casos específicos de la Argentina. Algunos de los afectados llegaron al fondo de inversión del operador estadounidense a través del español Banco Santander, que cuenta con grandes operaciones en Latinoamérica.
Amistad
«Otros inversores parecen haber sido incorporados a la pirámide a través de su amistad con Andrés Piedrahíta, un banquero de origen colombiano de alto perfil que vive en Madrid y Londres», agregó el diario norteamericano. Piedrahíta es el yerno de Walter Noel, fundador de Fairfield Greenwich Group, por el momento la sociedad más expuesta al caso Madoff, con una pérdida potencial de u$s 7.500 millones invertidos a través de su fondo Sentry.
El Banco Santander, que opera en Puerto Rico y ocho países de América Latina, reconoció este mes haber invertido más de u$s 3.280 millones en el fondo de Madoff. «Los clientes del Santander en Monterrey fueron invitados a invertir en ese fondo», dijo al diario Ernesto Canales, uno de los abogados más importantes de esa capital industrial, que calcula que los clientes mexicanos podrían perder unos u$s 300 millones.
Miembros de la familia Clariond, de aquella ciudad mexicana, que recibió cientos de millones de dólares por la venta de la multinacional de acero IMSA al grupo Techint, perdieron algunos de esos millones en el presunto fraude de Madoff, según The Wall Street Journal, que cita fuentes cercanas.
En Brasil nadie reveló pérdidas, aunque gestores locales aseguran que algunos ciudadanos de este país invirtieron con Madoff. Para los abogados consultados por el rotativo económico, «la razón más plausible que explica este silencio es que invirtieron dinero en el extranjero sin declararlo en su país, una práctica relativamente común dada la sobrecarga de regulación y las altas tasas impositivas». «No era dinero declarado, y en ese caso, las víctimas no van a aparecer», aseguró Marcelo Trindade, abogado y ex jefe de la Comisión de Valores Mobiliarios de Brasil.
El grupo Fairfield también tenía presencia en Brasil y, según su web, la representante de la firma en el país es Bianca Haegler, sobrina de su fundador. De acuerdo con las autoridades reguladoras del mercado brasileño, Haegler no estaba registrada para vender inversiones en ese país. El diario asegura que, tras varias consultas sobre su participación, Fairfield borró su nombre de la página web.

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