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Madoff en la cárcel: “La regulación en EE.UU. es un chiste”
Para canalizar el enojo de los inversores estafados, la fabricante de juguetes ModelsWorks creó un muñeco de Bernard Madoff (personificado como el diablo) que se vende acompañado de un martillo para golpearlo. Se presentó la semana pasada en la Feria del Juguete en el Centro de Convenciones Jacob Javis de Manhattan. Cuesta u$s 99 y aseguran que es irrompible.
El «esquema Ponzi» de Madoff, que estafó por u$s 65.000 millones a sus víctimas, consistía en ofrecer inversiones con rentabilidad inusualmente alta, financiadas con los fondos de los inversores más recientes. Explicó que él mismo se dejó llevar por la lógica del dinero artificial especulativo. «Pensé que iba a poder salirme después de un corto período, pero no pude. Ninguno de mis clientes, incluyendo los que perdieron hasta el último centavo, pueden decir que son pobres. Fue la gente que llegó al final la que perdió. Todos mis amigos, la mayoría de mis clientes individuales, no resultaron ser perdedores netos». Incluso reveló que les alertó que podría llegar a hacer «algo estúpido. Ahora, si los escuchas, te dirán que no tienen nada dinero. Y estoy seguro de que es una experiencia traumática para algunos. Pero también hice ganar mucho dinero a la gente».
En ésta, la segunda entrevista concedida desde que está en prisión, además de volver a referirse a sus clientes como gente «avara», Madoff reconoció que su esposa está «enojada» con él por haber «destrozado a la familia». Uno de los hijos del financista se suicidó en Nueva York en diciembre del año pasado, cuando se cumplieron dos años de la detención de su padre, quien tras el suceso fue puesto bajo observación en la prisión por temor a que hiciera lo mismo. Pero, «no eres un sociópata. Tienes moralidad y remordimientos», cuenta que le dijo su psicólogo.
Madoff aseguró que es «una buena persona» que «se dejó llevar». Calificó de «pesadilla» su vida después de haber iniciado el negocio de su firma de inversión y diez años más tarde darse cuenta de que había armado un gran fraude del que no podría salir. Al respecto, aseguró: «Imagina llegar a casa todas las noches y no ser capaz de decírselo a tu esposa, que vive con el hacha sobre tu cabeza, no hablar con tus hijos, ni mi hermano, viéndolo en la empresa todos los días, y no ser capaz de confiar en ellos».
La New York Magazine publicó ayer en su web el artículo con la entrevista, que asegura comenzó con una llamada por cobro revertido desde prisión del propio Madoff al periodista. Además, se publicaron audios con las conversaciones que ambos mantuvieron.
Agencias EFE y AFP


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