22 de noviembre 2013 - 00:00

Magistratura salva a 90 jueces que investigaba

Marcelo Fuentes, Norberto Oyarbide
Marcelo Fuentes, Norberto Oyarbide
El Consejo de la Magistratura archivó ayer más de 90 causas contra jueces de todo el país. El kirchnerismo prestó acuerdo tanto en la comisión de Acusación como en el plenario posterior. Movimientos preliminares antes del plenario decisivo que tendrá lugar el 5 de diciembre en el cual se definirá la suerte del juez federal Daniel Rafecas. La Magistratura ya comienza a ser el escenario de una campaña que promete múltiples emociones durante 2014 en los tribunales.

Si bien gran parte de estas denuncias exhibían pocos fundamentos, varias de ellas realizadas por ese grupo de abogados que ha encontrado en estos escritos una suerte de hobby, para los jueces siempre es incómodo figurar en las carátulas del Consejo donde la política tiene un rol ponderante. Ayer se dieron de baja escritos presentados contra los jueces Norberto Oyarbide y Sebastián Casanello. Este último ha tenido a su cargo algunos de los expedientes más relevantes de este 2013.

La propuesta para archivar las causas provino del presidente de la Magistratura, el juez Mario Fera, quien dejó traslucir un doble objetivo: por un lado, de mostrar gestión en una de las presidencias más inactivas que se recuerde (esto en parte a causa de que el kirchnerismo trabó el trabajo en comisiones) y por el otro, dar los primeros pasos en la búsqueda de la candidatura de la lista Celeste para presidir la Asociación de Magistrados hoy en manos de la lista Bordó, férrea opositora a la política judicial del kirchnerismo.

Fera,
un hombre de pocas palabras pero enormes ambiciones, ofreció una sobreactuación registrada por el plenario del Consejo: promovió la desestimación de los expedientes contra los jueces, pero lo hizo a partir de los dictámenes de los consejeros informantes y no de los propios.

Los oficialistas, especialmente el senador Marcelo Fuentes, recordaron que ya hace dos meses ellos resaltaban los planes proselitistas del camarista del fuero laboral.

La candidatura será un trámite, especialmente porque hay pocos interesados en sufrir lo que se entiende será una nueva debacle contra los Bordó. Las aspiraciones de esta agrupación están más orientadas a la elección de la representación de los jueces en el Consejo, cargo para el cual existen candidatos más competitivos tanto en la Capital como en el interior.

Sin embargo, estas inquinas ayer quedaron de lado: Fera votó en sintonía con el oficialismo para aprobar el nuevo reglamento de selección de jueces. Se trata de una de las normas de la reforma judicial que todavía no fue dada de baja por la Corte Suprema, pero que genera pésimos comentarios ya que su mecánica implica que un juez que quedó noveno en el orden de mérito de un concurso pueda ocupar un juzgado vacante. El problema es que esta lógica se aplicará a los concursos ya en marcha, lo cual podría devenir en nuevos reclamos de inconstitucionalidad para obtener cautelares que paralicen el trámite.

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