Mails amenazadores, claves en caída del jefe de la CIA

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Washington - El escándalo que llevó a la renuncia del jefe de la CIA, David Petraeus, a causa de una relación extraconyugal con su biógrafa, Paula Broadwell, empezó con unos correos electrónicos amenazadores que la amante del alto militar mandó a otra mujer, trascendió ayer.

Hasta ahora se sabe que la mujer amenazada por la amante de Petraeus no era su esposa ni trabaja para la CIA, pero su identidad aún no fue divulgada. Al recibir esos mensajes hostiles, la mujer se asustó tanto que decidió recurrir a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) para solicitar protección y pedir ayuda para identificar al remitente. Fue así cómo la policía federal comenzó a investigar las amenazas, hasta toparse con Broadwell y con unos mensajes de naturaleza explícitamente sexual entre ella y Petraeus, que revelaron claramente la relación extraconyugal entre ambos.

De lo que parece trascender, Broadwell percibía a la segunda mujer como una amenaza para su relación con Petraeus.

Broadwell, a punto de cumplir 40 años, 20 menos que el popular general, graduada en la academia militar de West Point y con un master en Harvard, está casada con un médico y tiene dos hijos. La mujer, que vive en Charlotte (Carolina del Norte), pasó casi un año con Petraeus en Afganistán para escribir su biografía, «All In: The Education of General David Petraeus», publicada en enero.

El militar, por su parte, considerado el hombre que logró torcer la suerte en la guerra posterior a la ocupación de Irak y casado desde hace 38 años con su esposa, Holly, hija del superintendente de la academia de West Point, renunció el viernes como director general de la CIA en medio del escándalo, poniendo fin de forma abrupta a una reconocida carrera que, según muchos, podía haber culminado con una candidatura a la presidencia de Estados Unidos. Para Barack Obama, mandatario reelecto a la Casa Blanca, resulta ahora aún más complicado modificar todo el rompecabezas de su gabinete, luego del «Petraeus-gate». Sustituir al jefe de la CIA es una tarea extremadamente delicada, que puede desajustar muchos programas.

Entre los nombres que ya circulan para reemplazar a Petraeus se encuentran el de Michael Morell, actual vicedirector, quien tomó las riendas en funciones de la CIA tras la renuncia de Petraeus.

Obama dijo tener «máxima confianza» en él. Morell, de hecho, fue quien mantuvo al tanto al presidente durante la operación que llevó a la eliminación de Osama bin Laden.

Diversas fuentes, sin embargo, opinan que también Jane Harman, expresidenta de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, tiene buenas posibilidades de ocupar el puesto.

Otros candidatos para ese cargo son John Brennan, exjefe de gabinete del exdirector de la CIA George Tenet, quien modeló la estrategia que con un uso intensivo de los drones (aviones sin tripulación) ha infligido duros golpes a Al Qaeda. Además de la sorpresiva renuncia de Petraeus, que Obama conoció tras su reelección, el presidente debe estudiar toda una remodelación de su gabinete, desde el momento en que algunos «pesos pesados» como Hillary Clinton, jefa de la diplomacia; Timothy Geithner, secretario del Tesoro, y Leon Panetta, jefe del Pentágono, anunciaron hace tiempo su decisión de dejar el Gobierno. En tanto, el escándalo amenaza con llegar al Congreso, lo que se convertiría en un arma política capaz de complicar el comienzo del nuevo mandato de Obama.

El presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara baja, Peter King, exigió ayer que el FBI explique los pormenores de la investigación que condujo a la renuncia de Petraeus. Durante un programa dominical de la cadena televisiva CNN, King, uno de los más férreos críticos de la administración Obama, dijo: «Esto simplemente no tiene sentido. Estoy sugiriendo que hay demasiadas preguntas sin respuesta». No obstante, elogió a Petraeus como «un general sobresaliente».

El legislador republicano de Nueva York destacó que, entre otras preguntas, el FBI debe presentar un cronograma de la investigación, cuyos detalles van saliendo con cuentagotas y de la cual los congresistas se enteraron recién la semana pasada.

En el mismo programa, el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, se mostró satisfecho con la información que ha sido revelada hasta la fecha.

Agencias ANSA, AFP y EFE;

y Ámbito Financiero

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