1 de agosto 2011 - 00:00

Mala señal: adiós al superávit en 2011

El país cerrará el año con déficit fiscal primario debido a un fuerte aumento del 40% en el gasto público, superior a la suba del 30% de los ingresos, proyectó la consultora Ecolatina. Ya el resultado del sector público nacional mostró en junio, por primera vez en el año, un «significativo deterioro» respecto del mismo mes de 2010, puntualizó un informe difundido ayer.

Las cuentas fiscales del primer semestre cerraron con un excedente de $ 10.900 millones (0,6% del PBI), apenas por debajo de los $ 11.100 millones de la primera mitad del año pasado (0,8 del PBI). El resultado refleja la evolución dispar del alza de gastos e ingresos: por el lado de los recursos, se observa una leve pero sostenida desaceleración en el ritmo de incremento anual. Asimismo, las erogaciones crecen por encima del 30% interanual pero aún no se percibe la aceleración típica de otros años electorales.

Los gastos primarios treparon un 33,3% interanual en el primer semestre, en torno al incremento registrado en 2010, del 33,9%. Pero si se clasifican las erogaciones en tres grandes grupos se observan dinámicas muy dispares. Los gastos relacionados con subsidios crecen muy fuerte en el semestre, en torno del 50,1% interanual, y salvo un fuerte ajuste de tarifas, el Gobierno no podrá desacelerar el ritmo de suba de estas erogaciones. Los gastos relacionados con el funcionamiento operativo del Estado como salarios, jubilaciones, bienes y servicios, Fondo Federal Solidario, Asignación por Hijo y Universidades crecen a una tasa también elevada, del 33% interanual. Y los denominados «gastos discrecionales», como transferencias a provincias sin el Fondo Federal Solidario y obras públicas, crecen sólo un 9,1% interanual en el semestre, por debajo de la inflación. Este tercer rubro opera como «ancla» para contener la expansión de las erogaciones que se ven impulsadas por los subsidios.

La consultora proyectó para el segundo semestre que el gasto primario trepe por lo menos el 40% interanual y que el alza de los ingresos no supere el 30% interanual.

Por la mayor expansión de las erogaciones respecto de los recursos (brecha superior a 10 puntos porcentuales) el resultado primario cerraría en rojo en la segunda mitad del año. A diferencia de otros años electorales, la expansión del gasto no se concentraría en el rubro capital y las transferencias a las provincias, sino en transferencias directas de ingresos a los consumidores (incluidos los subsidios). De concretarse este escenario, el superávit fiscal primario de 2011 sería nulo y el resultado financiero deficitario, dijo la consultora.

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