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Malabares para sobrevivir
Graciela Ferreyra
Periodista: ¿Cómo se inició en el negocio de la moda?
Graciela Ferreyra: Comencé con un local de indumentaria y cuando se pusieron de moda las fajas de cuero investigué ese mercado y descubrí que había potencial para desarrollar ya que casi no había productos con buena terminación y diseño original. Así fue como me introduje en la industria de la marroquinería, creando mi propia marca de accesorios de cuero.
P.: La mayoría de las firmas de indumentaria y accesorios prefiere tercerizar la producción, ¿por qué usted decidió desde el comienzo tener fábrica propia?
G.F.: Porque logré contactarme con trabajadores con oficio, que son indispensables para la industria de la marroquinería y que además son muy difíciles de encontrar. Comprendí que no podía dejar pasar la oportunidad de explotar el potencial de esos recursos humanos y decidí crear mi propia fábrica. Fue un gran esfuerzo. Junto a mi marido invertimos nuestros ahorros para adquirir maquinarias y comenzamos a producir.
P.: ¿Cómo impactó en su plan de expansión de la marca la inestabilidad en el valor del dólar?
G.F.: El precio del cuero está íntimamente relacionado con el valor del dólar, cuando esta moneda aumenta, el costo del cuero sube en la misma proporción. Fue muy complicado afrontar este incremento de la materia prima, que se sumó a un aumento significativo en el precio de la mano de obra. Pese a que todo aumenta mes a mes, no es posible modificar los precios durante la temporada así que opté por absorber los costos. De todas maneras, seguiremos con nuestro plan de abrir más.
P.: ¿Cómo se las arregla para hacer proyecciones en medio de un contexto tan inestable como el actual?
G.F.: Es un aprendizaje constante ya que nadie puede asegurar lo que ocurrirá en este país en el mediano plazo. De hecho en nuestra última planificación esperábamos producir para los últimos meses del año 600 carteras mensuales, pero al frenarse el consumo, las ventas cayeron un 30% y no logramos ese objetivo. Además, lo que sucederá con el precio del cuero es una incógnita. Si nos guiamos por lo que sucedió hasta ahora en caso de que el dólar siga subiendo también lo hará el cuero. Pero Moreno aseguró hace unas semanas que el freno en las exportaciones hizo que los productores se quedaran con un sobrestock de 200 millones de curtiembres y, ante el descenso de la demanda externa, los precios bajarían. Es muy complicado planificar con tantas variables. Los empresarios locales tenemos que hacer malabares y estar permanentemente atentos a los cambios del mercado, ya que un descuido hoy implica quedar afuera del mismo.
P.: ¿Cómo impactó el freno en el consumo de los últimos meses en su negocio?
G.F.: Nos vimos obligados a recortar 20% la producción de nuestros talleres.
M.P.


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