- ámbito
- Edición Impresa
Mantuvo el plantel pero hizo retoques
Manu Ginóbili dialoga con Richard Jefferson. Ambos son piezas importantes en este arranque demoledor de los Spurs.
Al juego de equipo conocido, con algo más de ritmo para contraatacar, sus individualidades se potenciaron. Cada uno tiene algo que ver en esta versión renovada de los Spurs.
En primer lugar, el trío ofensivo está intratable. Ni Emanuel Ginóbili ni Tony Parker fueron al Mundial de Turquía. Empezaron descansados y recuperados de sus lesiones. Manu pasó de 16,5 puntos a 20,1. El francés es más jugador de equipo y se nota en las asistencias: subió de 5,7 a 7,1 (el mayor número de su carrera). Hasta Tim Duncan (el domingo llegó a 1000 partidos) superó sus lesiones en las rodillas. No rinde como antes (bajó de 17,9 a 13,6 puntos por partido), pero sigue siendo determinante.
También creció Richard Jefferson. El alero de 30 años tomó clases especiales para mejorar su puntería. El resultado: mejoró su promedio de puntos (de 12,3 a 14,7) y, fundamentalmente, su procentaje de triples (de 31,6% a 45,7%).
Además, DeJuan Blair hace el trabajo sucio que Duncan ya no puede (promedia 7,1 puntos y 7 rebotes), sumado a lo que contagia con su lucha y entrega. Por último, George Hill, fundamental en el sistema. Como 6° hombre, ocupa el lugar que tenía antes Ginóbili. Seguro en el tiro y con un estado atlético asombroso. Cada uno parece estar contento con su rol. Sin dudas, es un serio candidato.


Dejá tu comentario