12 de noviembre 2018 - 22:45

Mar del Plata, con cine y chubascos de varias clases

"CHUVA É CANTORÍA NA ALDEIA DOS MORTOS" ABRIÓ LA COMPETENCIA OFICIAL - En el acto de apertura, grupos intolerantes (como ocurrió en la Feria del Libro) taparon las palabras del secretario de Cultura, Pablo Avelluto.

Apertura. “Chuva é cantoría na aldeia dos mortos” inaguró la competencia oficial en el Festival de Cine de Mar del Plata.
Apertura. “Chuva é cantoría na aldeia dos mortos” inaguró la competencia oficial en el Festival de Cine de Mar del Plata.
Mar del Plata - Con lluvia empezó el sábado el festival marplatense de cine. La tormenta matutina impidió el viaje en avión de algunas figuras invitadas, entre ellas Lucrecia Martel y Narcisa Hirsh, que iban a recibir sus respectivos premios especiales. En cambio Mercedes Morán disfrutó del suyo, porque tuvo el buen tino de viajar por tierra. Y otro tipo de lluvia, un chubasco intermitente de silbidos, impidió escuchar bien el discurso de inauguración del secretario de Cultura Pablo Avelluto. En cambio el maestro Martínez Suárez, director del encuentro, y Cecilia Barrionuevo, primera mujer en consagrarse directora artística del mismo, recibieron cálidos aplausos.

Detalle curioso: el intendente de la ciudad no habló. Será porque en agosto último dijo públicamente que el Marfici (el festival hecho por privados) era "el mejor festival de cine que hay en Mar del Plata". Claro, lo dijo en la inauguración del Marfici, para sus votantes, pero todo es materia opinable. La película de apertura, como ya se informó, fue "Sueño Florianópolis", de Ana Katz.

Ayer la Competencia Oficial empezó con una obra singularísima, la casi poética "Chuva é cantoría na aldeia dos mortos", de Joao Salaviza y Renée Nader Messora, filmada entre los indios kraho, al norte de Brasilia. "Hace años que trabajo con ellos", explicaba Messora. "Esta historia surge por un chico de 15 años que parecía tener ataques de pánico, y es que se había ido de su aldea escapando de lo que él llamaba un hechizo". En la ficción, el chico tiene esposa, hijo, está preparando la fiesta ritual de despedida del padre, y siente que un espíritu quiere obligarlo a convertirse en el chamán de la aldea, lo que, entre otras cosas, le permitiría ver a los muertos. Entonces huye a la ciudad vecina.

Los mismos indios protagonistas participaron del montaje y hasta fueron a Cannes, donde la película ganó el premio de la sección Un certain regard. "Para la mirada europea, incluso la brasilera, la imagen de los indios sigue congelada en el siglo XVI, y ahí deben quedarse, quietitos, callaaditos y bonitos en la foresta. Causa sorpresa ver que ellos, aun manteniendo sus creencias, también saben manejarse en la ciudad", completó Salaviza. Los autores esperaban noticias del Festival de Rio, donde la obra ha causado bastante polémica.

Otros esperaban a Pino Solanas, para el homenaje a los 50 años de "La hora de los hornos", y otros algún gesto más amable de Jean-Pierre Leaud, homenajeado por su trayectoria de casi 60 años, aunque la gran mayoría solo conoce su primera película, "Los 400 golpes". Hablando de golpes, ayer se presentó "Unidad XV", de Martín Desalvo, interesante relato sobre la famosa fuga de Jorge Antonio, Héctor Cámpora, John William Cooke y Guillermo Patricio Kelly del penal de Rio Gallegos, donde fueron encerrados tras el golpe de 1955. Precisos intérpretes, Lautaro Delgado, Carlos Belloso (sin sobreactuar), Rafael Spregelburd y Diego Gentile.

También se presentaron "La cama", arriesgado trabajo de Mónica Lairana con Sandra Sandrini y Alejo Mango, "Julia y el zorro", con gran fotografía de Ezequiel Salinas, "La boya", de Fernando Spiner, que todos salen recomendando, y "Tampoco tan grandes", de Federico Sosa, cuyo estreno está previsto para una fecha especial: el Día de los Enamorados. Pero esto es solo una parte de lo que se vio hasta el momento. También había que ver el partido, y el pronóstico meteorológico.

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