Marcha atrás: Italia no da ciudadanía a hijos de extranjeros

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Roma - Las divisiones en el Gobierno italiano y el miedo al rechazo de la opinión pública de cara a las elecciones de 2018 provocaron que se deje de lado la aprobación del proyecto de ley que introduce el "ius solis", por el que los niños nacidos en Italia de padres extranjeros podrían conseguir la nacionalidad.

Aunque el premier, Paolo Gentiloni, aseguraba que conceder la nacionalidad a los hijos de los extranjeros nacidos y crecidos en Italia es "un acto de civismo", todo indica que el miedo a una crisis de Gobierno hará que el proyecto de ley se quede estacionado en el Senado tras su aprobación en Diputados.

La subsecretaria de la Presidencia del Consejo de Ministros, María Elena Boschi, reconoció el miércoles a la noche que el Gobierno no tiene número para aprobar la normativa en el Senado, por lo que anunció que se dejará el aval definitivamente de lado. Boschi afirmó que en la próxima legislatura si el Partido Demócrata (PD, de centroizquierda) tiene mayoría en el Parlamento "el 'ius solis' será la primera medida del programa".

De esta manera, Boschi ponía una definitiva piedra encima de la ley que fue una de las batallas del exmandatario Matteo Renzi.

En opinión del canciller, Angelino Alfano, aprobar la ley significaría hacerle un favor a la derechista Liga del Norte, que hizo de la crítica y combate a la inmigración su principal caballo de batalla y según los sondeos crece en popularidad. No es casual que el retiro de la medida de la agenda parlamentaria haya sido anunciada después del estreno legislativo de la Alternativa para Alemania (AfD), coincidieron analistas.

El proyecto para introducir el "ius solis" (derecho de suelo) fue presentado por Renzi para conceder la nacionalidad a cerca 800.000 niños nacidos en el país de padres extranjeros y que no pueden tener la nacionalidad ya que en Italia existe el "ius sanguinis" (derecho de sangre)

Agencia EFE y Ámbito Financiero

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