Moruja. Dirigirá el domingo el Grupo Vocal de Difusión.
El domingo a las 16.30, con entrada libre, el Grupo Vocal de Difusión que dirige Mariano Moruja cerrará su serie de presentaciones de este año en la Iglesia de San Ildefonso con la segunda parte ("Canciones de amor y de amistad") del programa "La gota en el océano". El repertorio comprende las "Chansons des roses" de Morten Lauridsen sobre textos de Rainer Maria Rilke, las obras "My song" de Vytautas Miskinis y "Do not pass by like a dream" de Eduardo Malachevsky, ambas con texto de Rabindranath Tagore, "The coolin" de Samuel Barber y "Stars", de Erik Esenvalds. Dialogamos con Moruja.
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Periodista: ¿Cuál fue la idea para este programa?
Mariano Moruja: Tiene que ver con una interpretación social del momento. Tanto este programa como otro sacro que hicimos tienen que ver con lo amoroso, con la idea de acompañarse. Las dos obras con texto de Tagore expresan este concepto de compañía. Malachevsky es un compositor argentino que gana todo el tiempo concursos con obras corales a cappella, y que vive en Bariloche. Siempre trato de hacer obras suyas, son enjundiosas, extensas, complejas. Ésta es parte de un ciclo de cinco canciones. Y la obra de Miskinis, que tiene texto de Tagore, es inédita, y es fantástico hacerla porque el compositor escuchó al coro y nos autorizó a hacer esta obra en Buenos Aires.
P.: ¿Cómo ve el fenómeno coral en Argentina en relación con el público? ¿Hay un público de coros? ¿Es necesario crearlo?
M.M.: Para mí no es fácil hablar de eso, porque, como pasa con el fútbol, hay distintos niveles, pero estamos mucho más ubicados respecto de las categorías, más predispuestos a ver de qué se trata. La gente que desprevenidamente escucha mi coro, al principio, cuando se encuentra con un sonido profesional, no entiende nada. Casi todo el mundo fue a un concierto de coro, porque todos son coros: casi todos tenemos un amigo, madre, tía o pariente en un coro, y eso es bueno. Sin embargo, hay una diferencia impactante cuando uno se encuentra con lo profesional. No es tan fácil que el que lee esta nota se entusiasme automáticamente, porque hay muchas experiencias corales de un nivel más didáctico, donde se divierte más el que canta que el que oye. Es un tema complicado porque uno no puede desalentar la actividad coral. Lo que a veces nos deja un poco perplejos es ver una guía del fin de semana donde hay 3 o 4 coros anunciados, uno es el mío y los otros son de un nivel escolar. Por suerte tenemos muchísima gente que es adherente, y otra que viene por primera vez que no puede creer el sonido, la intensidad de las versiones. Una vez un compañero había tratado de instalar una categorización: coros A, coros B. Pero eso de difícil: ¿quién decide?
P.: También es difícil definir la categoría de "profesional".
M.M.: Un coro profesional es un coro integrado por profesionales de la música, que tienen una capacitación profesional y miran el material desde ahí. Creo que va más allá de los ingresos. En mi caso, disfruté toda la vida de no tener mis ingresos atados a la dirección sino que provinieron de la docencia, porque nunca me tocó hacer el Himno a las 8 de la mañana para tal o cual intendente. No sé si hubiera optado por eso.
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