- ámbito
- Edición Impresa
Mató a suegra y luego confesó por Whatsapp
Nadie hubiera imaginado que ocho días más tarde, el cadáver de esta mujer apareciera dentro de una valija marca Cacharel y color bordó en la que su nuera la había enterrado en el jardín, después de estrangularla con una bufanda.
Lo más curioso del caso es que todo se resolvió por un intercambio de mensajes de Whatsapp cuando la asesina, Yi Ling Cheng, "Iris", de 39 años, le pidió a una fletero amigo que la ayude a sacar de su casa el cuerpo de su suegra. El diálogo, que forma parte del expediente judicial seguido por el fiscal de Vicente López Gastón Larramendi, es una auténtica confesión por Whatsapp:
"Te tengo que pedir un favor enorme. ¿Puedo confiar en vos? Te lo digo, pero por favor no me juzgues. Yo maté a mi suegra y la enterré en el jardín. Tengo que deshacerme del cuerpo!!", le escribió Iris a su amigo.
"Sin cuerpo no hay prueba y yo no manejo. Y la hija de puta la puse en una valija y la sellé con la bolsa. Tuve una discusión y me sacó. Se puso dura y violenta, la ahorqué con mi bufanda", fueron los sucesivos mensajes.
La respuesta del fletero revela toda su sorpresa: "¿Me estás jodiendo? No me hagas estas bromas", a lo que Iris le contestó: "Te estoy diciendo en serio te juro por mis hijos, por favor ayudame".
La nuera asesina decidió entonces presionar a su amigo y le relevó cuáles eran sus planes: "Me podés ayudar ¿si o no? Es sólo sacar el cuerpo y mañana faltás al trabajo y lo dejamos por el Mercado Central o en la cancha de San Lorenzo. Contéstame por favor".
"Perdoná, pero no puedo", le contestó el fletero que de inmediato le mostró los mensajes a una de las hijas de Ana y luego a la Policía.
El allanamiento de urgencia se hizo en la calle Dorrego 4240 de Munro. Era la casa de Iris y de su marido Son Wei Tsai, alias "Andrés", el hijo de 41 años de la víctima.
Los investigadores encontraron tierra removida en un cantero del jardín y en el garaje hallaron la famosa valija Cacharel que contenía el cuerpo de la víctima. Iris había preparado todo para deshacerse del cadáver, pero la Policía llegó primero.
La autopsia confirmó muerte por asfixia por estrangulamiento. E Iris, que ya había confesado por Whatsapp, también confesó ante el fiscal Larramendi: "Me escupió y me sacó. Me abalance y le estire la bufanda en el cuello... Sentí un alivio".
Iris contó que la relación con su suegra era pésima. Que Ana la despreciaba, le decía "muerta de hambre" y en más de una oportunidad le deseó la muerte para quedarse con la custodia de sus pequeños nietos. "Era muy miserable", dijo y le contó al fiscal que aquel día ella se encontró a su suegra en su casa revisándole la comida y las cosas que había comprado, que la mujer comenzó a criticarla y que la discusión terminó de la peor manera, con el homicidio.


Dejá tu comentario