5 de marzo 2010 - 00:00

Mc Curry: “Culturas” con mirada de artista

Una geisha en el subte, obra que integra la primera muestra de Steve Mc Curry en la Argentina;  un compendio de bellas imágenes, aun aquellas en las que el sufrimiento está latente (como la famosa foto de la niña afgana que recorrió el mundo).
Una geisha en el subte, obra que integra la primera muestra de Steve Mc Curry en la Argentina; un compendio de bellas imágenes, aun aquellas en las que el sufrimiento está latente (como la famosa foto de la niña afgana que recorrió el mundo).
Por primera vez en la Argentina se presentan, en el Centro Cultural Borges, 120 fotografías del universalmente reconocido Steve Mc Curry en una extraordinaria muestra denominada «Culturas»,

Nacido en Filadelfia en 1950, graduado cum laude del Colegio de Arte y Arquitectura de la Universidad de Pensilvania, ha recibido numerosos premios, entre ellos, la Medalla de Oro Robert Capa que se otorga a aquellos fotógrafos que demuestran un coraje excepcional.

Disfrazado de nativo cruzó la frontera paquistaní hacia Afganistán, controlada por los rebeldes antes de la invasión rusa. Había cosido los negativos entre sus ropas que serían las primeras en mostrar ese conflicto. Cubrió también la guerra Irak- Irán, la destrucción de Yugoslavia, Beirut, Camboya, Filipinas, la Guerra del Golfo, China.

Miembro desde 1986 de Mágnum, sus imágenes son inolvidables y conmovedoras, especialmente la foto que lo lanzó a la fama publicada en la portada de Nacional Geographic: una niña afgana refugiada, de 13 años, un rostro de rara belleza y penetrantes ojos verdes, imagen de la tristeza y el desamparo. Pero esta historia no termina allí. Después de casi dos décadas y muchas tribulaciones, logró localizarla. Sharbat Gula, su nombre, de apenas 30 años, mostraba el paso del tiempo en su piel arrugada, el deterioro a causa de la marginación y las penurias sufridas en su condición de mujer y refugiada en el campamento Nasir Bagh (Pakistán). Sin embargo, su rostro seguía siendo tan sorprendente como en su adolescencia. En «Culturas», esta foto está ausente porque Mc Curry prefiere la de la niña.

Steve Mc Curry dice: «La mayoría de mis imágenes se basa en la gente. Espero el momento oportuno para captar la esencia de su alma». Paciencia para ver y esperar, es lo que aprendió en sus 75 viajes a Nepal, Tibet, la India, que como señala Mc Curry, «es sinónimo de color».

De allí que después de haber trabajado mucho en blanco y negro, haya adoptado el color, muchas veces restallante de las vestimentas de las mujeres, joyas, adornos, los monjes budistas y sus ropas anaranjadas, la luz intensa que penetra en la mezquita islámica-sufi en la que oran un grupo de hombres, o las flores que se llevan por un riacho a vender en el mercado, es decir, situaciones que se cruzan en su camino de viajero infatigable.

Si bien la foto de «La niña afgana» (1985) es impresionante, no lo es menos la de un niño empuñando un arma con lágrimas corriendo por sus mejillas. Pescadores de Sri Lanka montados en zancos, una geisha saliendo de un subte, entrecruzamiento entre la tradición y la modernidad, un peregrino orando en un templo budista, fotos de niños, algunos riendo o buscando ternura en el regazo de su padre, un grupo de mujeres en sus burkas ante un puesto callejero de venta de zapatillas, contraste entre lo ancestral y lo cotidiano, las desgarradoras imágenes del 11 de septiembre en Nueva York, nada escapa a una cámara que, como dijo André Kertész, otro gran artista de la fotografía periodística, «es una herramienta y a través de ella doy razón de lo que me rodea».

La exposición está auspiciada por la Embajada de los Estados Unidos bajo la curaduría de Virginia Fabri y cubre el período 1980 hasta la actualidad.

«Culturas» es un compendio de bellas imágenes, aún aquellas en las que el sufrimiento está latente.

Centro Cultural Borges (Viamonte y San Martín), hasta fines de marzo.

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