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Medios: la sangría de votos K acerca ley de nuevo a Diputados
El jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto, abraza al jujeño Guillermo Jenefes, antes de su firma del dictamen oficialista en disidencia. El interventor del COMFER, Gabriel Mariotto, los vigila.
Matemática pura, los números no cierran para que el Gobierno de Cristina de Kirchner se despreocupe por un eventual desempate de Julio Cobos en la votación en particular del artículo 161, que fija el plazo de un año para que las empresas audiovisuales que no se adapten a la nueva norma se desprendan de sus activos. En el despacho del jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, realizan frenéticas cuentas y llamados telefónicos para alterar el álgebra política que deja a su bloque con un núcleo duro, y minoritario, de apenas 32 votos propios para la votación en particular. De las 38 bancas propias que ostenta el Frente para la Victoria, las bajas de Urquía, Vigo, Giunle, Giusti y Jenefes reducen el poder de fuego de la Casa Rosada en el recinto a 33 votos. Pero el catamarqueño Ramón Saadi, quien acompañaría el proyecto en general para ensayar una especie de gélida venganza contra los medios que lo escarmentaron en los 90 con el caso María Soledad, también votaría en contra varios artículos del proyecto. El saldo de apoyos del kirchnerismo en la votación en particular rozaría así apenas los 32 votos a favor.
El patriotismo de Jenefes, dispuesto a no tomar de rehén a su bloque pese a no estar de acuerdo con la ley, llegaría hasta la abstención. Ése sería el compromiso que habría asumido el senador en su reservado encuentro con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, donde analizaron la incidencia de cada uno de los años en los que se podría modificar la cláusula de desinversión, como se conoce en la jerga senatorial al artículo 161. En ese cónclave, el jefe de ministros rechazó un planteo de Jenefes para que el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, pasara a la firma de Cristina de Kirchner un decreto previo a la sanción de la ley para regular la distribución de la pauta publicitaria entre los medios nacionales y los provinciales. Jenefes, titular de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, es director de un multimedio en su Jujuy natal.
Baja
Aunque el Senado está integrado por un total de 72 legisladores, la base computable para la sesión especial del viernes se reduce a 69. A las ausencias de los oficialistas Vigo y Urquía se debe agregar la baja del radical chubutense, Norberto Massoni, en tratamiento en su provincia para recuperarse de una delicada afección. Por eso, la oposición podría forzar a que la ley de medios regrese este fin de semana a la Cámara de Diputados siempre y cuando el piso de votos kirchneristas no se eleve de los 32 votos seguros que tenía hasta ayer.
«Desde el radicalismo vamos a proponer muchos cambios a la iniciativa del Gobierno; nuestra estrategia estará centrada en el tratamiento en particular de la ley», adelantó el titular de la UCR, el senador Gerardo Morales, en referencia al tratamiento de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en el Senado de la Nación. Radicales y cívicos irán al recinto con dictamen propio de minoría, a diferencia del peronismo antikirchnerista de Carlos Reutemann y Juan Carlos Romero. «Seguramente, los temas con más discusión serán la autonomía de la autoridad de aplicación y el artículo 32 donde la Presidente se reserva la adjudicación de las licencias más importantes. También el artículo 161, que tiene que ver con la seguridad jurídica, y el artículo 45, sobre la multiplicidad de licencias», explicó Morales.
La aprobación en general del proyecto, que ya fue sancionado por la Cámara de Diputados, es prácticamente segura para la sesión del viernes, convocada a pedido del oficialismo por Julio Cobos, en su calidad de titular del Senado. Pero la votación en particular de cada uno de los artículos tiene final abierto. La principal esperanza de la bancada oficialista, para incrementar los insuficientes 32 votos a favor en la votación en particular, son una vez más sus aliados del ARI fueguino, los senadores José Martínez y Rosa Díaz. Sin embargo, los precedentes de este sector escindido de la Coalición Cívica de Elisa Carrió son preocupantes para Pichetto. En la madrugada del 17 de setiembre pasado, los diputados del ARI de Tierra del Fuego votaron el polémico artículo 161 en contra en la sesión de la Cámara baja. Y la Casa Rosada tampoco cumplió todavía su compromiso de aprobar el impuestazo tecnológico que beneficia la producción de artículos electrónicos en la provincia más austral del país, gobernada por Fabiana Ríos (ARI).
Sin embargo, el kirchnerismo no pierde las esperanzas. El viernes de la semana pasada, cuando el oficialismo pasó a la firma su dictamen sin la presencia de senadores opositores, hubo una grata excepción. En el Salón Azul estuvo presente la fueguina Díaz, quien, pese a no integrar ninguna de las comisiones ni estar habilitada para firmar el dictamen, quiso presenciar la ceremonia de firma que dejó listo el proyecto para ser debatido en el Senado.


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