12 de octubre 2009 - 00:00

Medios: por qué el proyecto sacó más votos en particular

La ley de medios fue publicada el sábado en una edición especial del Boletín Oficial.
La ley de medios fue publicada el sábado en una edición especial del Boletín Oficial.
Superada la guerra parlamentaria y los fuegos de artificio que desató la sanción de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la corporación política, integrada por kirchneristas, peronistas disidentes, radicales, socialistas y cívicos, avaló en el Senado durante la madrugada del sábado la mayor parte del contenido del proyecto. El dato saliente de la sesión fue que la cantidad de votos de cada artículo en particular superó en la mayoría de los casos a los 44 votos que recibió el proyecto en general.

Basta con leer la versión taquigráfica del debate que se extendió desde las 10.29 del viernes hasta las 6.08 del sábado.

El artículo 1° sobre «Alcance», que genéricamente expresa la necesidad de una nueva regulación del mercado de medios audiovisuales para superar el decreto de la última dictadura, cosechó 55 votos a favor y 13 en contra. Esa mayoría, aún más amplia que el número de 44 apoyos en general que recibió el proyecto, se repitió en la votación en particular de los artículos 5° a 8°. Sin embargo, la conformación y las facultades de la Autoridad de Aplicación, artículos 10° a 12°, volvió a dividir a los senadores entre oficialistas y opositores, y casi se repitió un resultado idéntico al de la votación en general: 44 a favor y 25 en contra.

La coincidencia entre el Frente para la Victoria, la Unión Cívica Radical, el socialismo y un sector del peronismo fue, en términos generales, más amplia a la hora de la votación de cada artículo por separado
. Quedó así plasmada la estrategia del matrimonio presidencial de reflotar antiguos reclamos opositores como banderas políticas propias: la estatización de las AFJP para volver al sistema de reparto jubilatorio, la nacionalización de Aerolíneas Argentinas y ahora una nueva ley de medios, fueron todas iniciativas impulsadas por el radicalismo a través de proyectos similares a los del Gobierno.

Por eso, la oposición no pudo resistirse a apoyar el proyecto en la votación en particular, so pena de desnudar sus propias contradicciones en el recinto. Ese conflicto interno lo padeció el radicalismo durante el debate en la Cámara de Diputados cuando un puñado de legisladores de la provincia de Buenos Aires amagó hasta último momento con votar junto al Gobierno si la Autoridad de Aplicación se maquillaba con mayor control parlamentario. El socialismo de Hermes Binner directamente optó por votar en general con el kirchnerismo y hasta el GEN de Margarita Stolbizer, como desprendimiento de la Coalición Cívica de Elisa Carrió, también se planteó acompañar al oficialismo.

Hubo uniformidad de criterios incluso a la hora de la votación en particular de artículos sensibles como el 13° sobre el Presupuesto que financiará a la Autoridad de Aplicación, que obtuvo 53 votos afirmativos y sólo 15 negativos. Pero esa mayoría cayó abruptamente en la votación del artículo 14 sobre la conformación del directorio, que sólo obtuvo 40 a favor y 29 en contra, una de las diferencias más exiguas de toda la noche.

La constitución de una Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, plasmada en el artículo 19°, alcanzó 52 votos afirmativos, aunque la UCR reclamó que el defensor sea designado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.

Los artículos más resistidos fueron los referidos a la multiplicidad de licencias (45°) y a la adecuación por incorporación de nuevas tecnologías (47°), que de acuerdo con el discurso opositor establece un mecanismo velado de presión al fijar un control bianual por parte de la Autoridad de Aplicación. «¿Cada dos años? Porque acá tengo la definición de la Real Academia Española y dice que bianual es un adjetivo, que ocurre dos veces al año. Esa es la definición. Entonces, estamos sancionando un artículo 47° que dice que cada 6 meses se van a revisar las condiciones en las que se otorgan las licencias. Me parece que esto habría que aclararlo porque realmente es un problema muy serio», se quejó María Eugenia Estenssoro en el recinto. El artículo igual fue aprobado con 43 votos.

Los artículos sobre la regulación técnica de los servicios, Capítulo II, también fueron votados a favor por 52 senadores, al igual que el 94°, referido a gravámenes. Este apartado establece que sólo los medios privados deberán tributar los impuestos fijados en la ley y que servirán también para financiar a los públicos, exentos de dichas cargas. Los artículo 125, 127, 128, 129, 130, 131, 133, 134 y 135 también cosecharon 52 votos a favor, superando por seis votos los obtenidos para la aprobación en general del proyecto.

El margen más exiguo de votos se registró en la aprobación del artículo 161, donde residían las esperanzas opositoras de devolver el proyecto a la Cámara de Diputados gracias al rechazo de kirchneristas como Guillermo Jenefes y Silvia Giusti. Ese apartado, conocido como cláusula de desinversión, establece el plazo de un año para que las empresas que no se adapten a la nueva normativa se desprendan de sus activos. Pero cerca de las 6 del sábado, con 67 legisladores en el recinto, el oficialismo se impuso con 38 votos a favor, el piso más bajo de todo el debate.

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