10 de mayo 2011 - 00:00

Meditan los Castro permitir a los cubanos viajar al exterior

Raúl Castro, durante la celebración del Día de los Trabajadores en Santiago de Cuba. La medida referida a los viajes es una de las 313 reformas aprobadas por el PCC.
Raúl Castro, durante la celebración del Día de los Trabajadores en Santiago de Cuba. La medida referida a los viajes es una de las 313 reformas aprobadas por el PCC.
La Habana - El régimen de Raúl Castro estudia permitir que los cubanos viajen al extranjero en calidad de turistas, algo que hasta el momento está supeditado a la obtención de un casi imposible «permiso de salida». El proyecto está incluido en la versión final de los llamados Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución -documento aprobado por el reciente sexto Congreso del PCC-, que también contiene otras reformas, como la liberación de la venta de viviendas y automóviles.

«Estudiar una política que facilite a los cubanos residentes en el país viajar al exterior como turistas» es una de las principales novedades de la versión final del plan de ajustes económicos que aprobó el VI Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC, único) celebrado el pasado abril.

La inclusión de esa directriz en el documento oficial que traza la política económica y social del país para los próximos años representa en sí misma un giro drástico a la política de asfixia del régimen, aunque no se menciona si la medida conllevará la supresión de la fatídica «tarjeta blanca» o permiso de salida obligatorio.

Trámite

Para viajar de forma temporal al exterior los cubanos necesitan un permiso de viaje al exterior (PVE) que se solicita a la Dirección de Inmigración y Extranjería (DIE) de su localidad o municipio de residencia, además del visado que otorga el país por visitar, entre otros muchos documentos, algo que en la práctica se presenta como muy dificultoso.

El propósito de «facilitar» las salidas de los cubanos al exterior por motivos turísticos podría dar paso a la eliminación de algunas de esas restricciones y recoge una inquietud muy demandada por los cubanos, pero aún habrá que esperar para ver cuándo y cómo se concreta la medida.

Los cubanos conocieron ayer, a través de la prensa del régimen, la versión definitiva de los llamados Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución», aprobados en el reciente cónclave comunista y que contienen el plan de ajustes para actualizar el modelo socialista de la isla. Algunas de las medidas son draconianas, como el despido de centenares de miles de empleados públicos, un recurso al que se llega tras décadas de una irracional economía anclada por el Estado.

Aunque ya fue anunciada durante el Congreso del PCC, otra de las novedades que aparece en el documento final es la posibilidad de que los cubanos puedan comprar y vender automóviles y viviendas a título particular.

También se incluye, con más detalle, la posibilidad de que los habitantes de la isla accedan a créditos bancarios y a otros servicios financieros, particularmente para el caso del sector privado.

Por otra parte, según el documento, también «se avanzará hacia la unificación» de las dos monedas que circulan en el país, el peso nacional y el peso convertible, si bien se indica que «por su complejidad, este proceso exigirá una rigurosa preparación y ejecución tanto en el plano objetivo como subjetivo».

En ese documento se propone también estimular la creación de cooperativas de primero y segundo grado, y diseña una descentralización hacia el ámbito municipal para lograr el autoabastecimiento, favoreciendo el desarrollo de miniindustrias y centros de servicios.

En total, la versión final del plan de reformas contiene 313 «lineamientos» frente a los 291 originales.

El plan que lleva a cabo el Gobierno de los Castro pretende actualizar el modelo económico de la isla sin renunciar, de acuerdo con el texto, a la planificación socialista -aunque «se tendrá en cuenta el mercado»- y sin permitir la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales en las formas de gestión no estatal.

Los ajustes abren un pequeño resquicio a la iniciativa privada, con la ampliación del trabajo por cuenta propia a 178 actividades económicas y pretenden impulsar el desarrollo del sector «no estatal».

El VI Congreso del PCC ratificó este plan de reformas en un cónclave celebrado entre el 16 y el 19 de abril, donde el general Raúl Castro resultó elegido como el primer secretario de la organización en sustitución de su hermano, el expresidente Fidel, alejado del poder desde 2006 por una enfermedad.

Agencias EFE, DPA, AFP, Reuters y ANSA, y Ámbito Financiero

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