28 de octubre 2014 - 00:00

Mejoras en el regulador

Mejoras en el regulador
El estándar mínimo que se le puede pedir a cualquier regulador es la honradez. A partir de ahí podemos exigir la independencia política y la idoneidad, en ese orden. Varias veces nos referimos en esta columna sobre el "fardo" que significaba alguien que estaría sumamente sospechado de corrupción (por fortísimos indicios de uso de información privilegiada en la compra de acciones y "kicbacks") para el regulador del mercado bursátil, máxime cuando esa persona detentaba el segundo puesto de mayor poder. Claro que ésta es una forma "torpe" de corrupción, otro funcionario puede ser más pringoso y como una mayonesa mezcla de abuso de poder montada sobre el favoritismo a los amigos (pagos o no), causar mucho más perjuicio con su persistente e interesada obstrucción a las arterias más sanas del mercado. Por eso no podemos sino aplaudir la salida de individuos de esta calaña, de cualquier actividad relacionada con el mercado bursátil. Claro que, insistimos, esto no significa que avalemos en forma alguna la designación "a-legal" de funcionarios, especialmente si es para reemplazar los dos cargos más importantes de un ente. Pero, en tanto y en cuanto la ideología no domine el deber del funcionario público, hemos de admitir que no deja de ser una mejora -relativa- que gente con una reputación de honradez (aunque sólo uno de tres se acerque a nuestros parámetros de idoneidad e incuestionabilidad) reemplacen a un vano, a un "fadri" y a un ladino. A principios de este mes mencionamos que un giro marxista podría derivar en la desaparición del mercado como tal y que más de un actor del sistema prefiere relacionarse con quienes puede "tranzar" de una manera u otra, antes que con personas formalmente honestas. Esto explica que cambios como los que estamos comentando sean recibidos por muchos con temor o directamente mal recibidos (la búsqueda de los nuevos "contactos" roza ribetes cómicos).

Pero en un -lamentable- acto de "realpolitik" y conscientes de las implicancias de lo que podría suceder y de todo lo que falta, no podemos sino alegrarnos de la depuración del regulador del mercado. Wall Street en descanso: el Dow avanzó el 0,07%, a 16.817,94 puntos, y el S&P500 cedió el 0,15%.

Dejá tu comentario