El chofer del camión que protagonizó una de las peores tragedias en Mendoza y que dejó 16 víctimas fatales y 14 heridos, registraba 2,32 gramos de alcohol por litro de sangre, lo que significa que conducía el rodado en un estado de ebriedad "muy grave". Así lo determinó el informe preliminar del Cuerpo Médico Forense de Mendoza.
En tanto, el mismo informe toxicológico descartó que el chofer haya ingerido algún tipo de drogas antes del choque frontal.
De esta manera quedó descartada la hipótesis planteada por la empresa del camión que sostenía que el chofer había sido víctima de un robo por lo cual conducía a contramano.
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