20 de agosto 2009 - 00:00

Mendoza: tras fuerte alud hubo grandes tormentas

Un nuevo desprendimiento de tierra y piedras de gran tamaño se produjo ayer a la madrugada en Las Cuevas, sobre la Ruta 7, en la alta montaña de la provincia de Mendoza. Los aludes registrados en la última semana son un fenómeno que no se daba desde hace casi 20 años.

Las avalanchas fueron dos y dejaron sobre el asfalto una pared de nieve y piedras de 500 metros de largo y 8 metros de alto. En tanto, 300 personas, entre turistas y operadores, siguen aisladas en Los Penitentes, donde el martes se produjo otro alud entre el centro de esquí y Punta de Vacas. Tienen alimentos y calefacción, pero recién podrían salir hoy o el viernes, cuando logren despejar la ruta.

Estos dos aludes se suman al que se produjo el lunes a la noche en el refugio de ingreso al parque provincial Aconcagua que destrozó un refugio y mantuvo aislados a siete guardaparques durante más de dos horas en plena montaña, en la Cordillera de los Andes, aunque finalmente pudieron ser rescatados y atendidos en un hospital.

El alud -que según algunas autoridades locales fue uno de los más fuertes de los últimos años- causó daños de consideración en un refugio ubicado en Horcones, por lo cual deberán construir uno nuevo. Desde el último fin de semana, las fuertes nevadas en la alta montaña se extendieron desde Picheuta hacia el oeste en territorio argentino, mientras que en Uspallata, en la precordillera, una «suave pero persistente» precipitación dejó un paisaje blanco impecable. El alud más grave, que dañó el refugio y mantuvo aislados a los guardaparques, ocurrió el lunes cerca de las 22.

El operativo de rescate demandó cerca de dos horas, y tres de los agentes que habían quedado aislados debieron ser tratados en el hospital de Uspallata, pero el martes ya regresaron a sus casas, debido a que las lesiones resultaron menores. La avalancha de nieve cruzó un río hasta destruir el refugio de los guardaparques, dependiente de la Dirección de Recursos Naturales Renovables. En el lugar había siete personas, que fueron auxiliadas por efectivos de la Compañía de Cazadores de Puente del Inca, del Ejército.

El jefe del área del Parque Aconcagua, Ariel Ghilardi, afirmó que los guardaparques se encuentran en buen estado de salud y están en sus hogares. Además, aseguró que en los 15 años que lleva trabajando en la zona de Horcones nunca vio un alud tan fuerte. En la década del 60 se produjeron dos aludes trágicos en la alta montaña, uno de los cuales destruyó el hotel de Puente del Inca y el techo de la iglesia ubicada en esa localidad. El otro aplastó gran parte de la villa fronteriza de Las Cuevas, y ambos dejaron un saldo de numerosas víctimas fatales.

En tanto, el director de Recursos Naturales, Daniel Gómez, manifestó que la avalancha del lunes arrasó prácticamente con el refugio de Horcones y que deberán construir otro en forma precaria para la próxima temporada de ascensiones al Aconcagua.

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