12 de febrero 2013 - 00:00

Mercado en ascenso de Occidente a Oriente

«Retrato de Jeanne Hebuterne», de Modigliani, se vendió en u$s 42,1 millones en Christie’s de Londres, en una subasta en la que el Picasso «Nu accompri» obtuvo 11 millones; el día anterior Sotheby’s vendió otro Picasso en 45 millones.
«Retrato de Jeanne Hebuterne», de Modigliani, se vendió en u$s 42,1 millones en Christie’s de Londres, en una subasta en la que el Picasso «Nu accompri» obtuvo 11 millones; el día anterior Sotheby’s vendió otro Picasso en 45 millones.
Por estos días es Londres el centro de la atención del mercado de subastas, con la de Impresionismo y Arte Moderno, que llegó a una cifra total de ventas de 250,9 millones de dólares, y donde el precio más alto, 42,1 millones, fue para «Retrato de Jeanne Hebuterne», Amedeo Modigliani pintado en 1920, un año antes de su fallecimiento y fue la estrella de la subasta de Christies.

Otras cotizaciones, aunque de cifras bastante inferiores, pero de obras importantes fueron «LOmbrelle», de Renoir, vendido en mas de 15 millones de dólares, y «Nu accroupi» de Pablo Picasso, que redondeó los 11 millones.

En la subasta de arte Impresionista y Moderno de Sothebys, el día anterior, se obtuvo un total de 228.5 millones de dólares, y el mayor precio fue el logrado por la obra de Pablo Picasso «Mujer sentada junto a la ventana», que se vendió en 45 millones de dólares. El segundo más caro fue «Mujer soñando con fugarse» de Joan Miró, vendido en 13.1 millones.

Para los días por venir, ambas casas preparan las subastas de Arte Contemporáneo y de posguerra siempre en la capital británica, esta vez con estimados que mayormente no superan el orden de las siete cifras como máximo.

Pero no es solo en las capitales de occidente donde posan sus miradas los coleccionistas, artistas y comerciantes, ya que en la actualidad, el 39% de estas operaciones corresponden al mercado chino. Esto significa que estamos asistiendo a la profundización del fenómeno de cómo el epicentro del mercado del arte contemporáneo se va expandiendo desde Europa y EE.UU. hacia el sudeste asiático, con China a la cabeza y, en otra escala, Japón, Corea y Singapur, tres países donde si bien el mercado de arte tiene menor volumen, muestra un crecimiento silencioso pero muy sólido.

Baste con detenerse en el hecho de que de los 500 artistas más cotizados en todo el mundo, 199 son chinos, 86 norteamericanos, 31 británicos, 27 alemanes, 14 japoneses, 9 franceses y 7 coreanos, siendo Zheng Fanzhi el artista chino que ocupa el primer puesto en precios en remates.

El traslado mencionado ha llevado a las principales casas de subastas a abrir en el lejano oriente oficinas de representación al principio y sedes después, las que no tardaron en ganar presencia además de importancia en cuanto a los volúmenes operados. Galeristas y artdealers de primera línea también se instalaron en Pekín, Shangai y Hong Kong, ya que ante la idea de una invasión de compradores chinos en el mercado, los grandes comerciantes de arte occidentales simplemente fueron a su encuentro.

China, de esta forma, se ha vuelto el principal impulsor del mercado del arte contemporáneo mundial, que representa actualmente un 11% de todo el mercado del arte y que en 2011/2012 superó en rentabilidad al de las obras clásicas, aunque en ese período tuvo en relación al anterior, una baja del 6% en el volumen operado. Nada alarmante, dado que de todos modos se impone como el tercer mejor resultado de la historia de este segmento por detrás de 2010/11 y del récord de precios establecido en 2007/08.

Estados Unidos, por su parte, es el segundo mayor mercado para las obras de artistas nacidos a partir de 1945, con un 26,11% del total, seguido del Reino Unido, con 22,1%.

Las obras de arte contemporáneo vendidas en subastas a nivel mundial generaron conjuntamente ingresos por 1,112 millones de dólares entre julio del 2011 y Junio del 2012, demostrando un aumento «excepcional» en cantidad de obras vendidas respecto del año anterior.

«Cuando uno mira lo que está pasando en el mundo, no está nada mal», señaló Martin Bremond, directivo de Art Price, a la sazón la mayor base de datos mundial del mercado de arte y que realizó los estudios que arrojaron las cifras que aqui analizamos.

Comienza el año para un mercado que sigue dando sorpresas y expandiéndose, siempre a su ritmo, y auspiciado, como siempre decimos, por el espíritu del coleccionismo, que a la larga trae los mejores dividendos, y con los artistas que trascienden al tiempo, que son los que el mercado siempre reconoce y sostiene.

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