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Mercados expectantes por la cumbre de la eurozona
Mario Draghi
relevantes como el del Citigroup, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Coca Cola, IBM, Intel, Microsoft, GE, Google y McDonalds.
Todos estos eventos, junto a la colocación de deuda del fondo de rescate permanente de la UE y algunos datos macro, como el PBI del tercer trimestre en China y del mercado inmobiliario en EE.UU., serán algunas de las claves a monitorear esta semana. Pero otros temas relevantes serían:
La troika estaría dispuesta a otorgarle más oxígeno al Gobierno griego de Antonis Samarás. Los
representantes del Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea (CE) y el Fondo Monetario (FMI) le habrían pedido al eurogrupo dos años adicionales para las reformas de Grecia según el semanario alemán Der Spiegel. Esto daría lugar a un aumento de 30.000 millones de euros de las necesidades de financiamiento, a lo que se vienen oponiendo algunos países, como Alemania.
De todos modos, hay crecientes dudas sobre hasta qué punto, y a qué ritmo, Grecia logrará encauzar su situación fiscal y cumplir las metas comprometidas. De ahí el pedido de más tiempo para Atenas. Todo esto se da en el contexto de que el país heleno necesita poder acceder al siguiente tramo de ayuda de la Troika, en noviembre (de 31.500 millones de euros) para evitar el default. Por ello existe la esperanza de que esto termine acordándose en la próxima cumbre de la UE.
Presión
Cabe señalar que el ministro de Finanzas alemán, Wolf-gang Schaeuble, aseguró el fin de semana que Grecia no saldrá del euro. Estas declaraciones fueron suficientes para que algunos analistas redujeran notablemente la probabilidad de que ese riesgo se concrete desde un 90% a un 60%.
Del mismo modo trascendió que algunos países están presionando al jefe del BCE, Mario Draghi, para que acepte garantías de menor calidad, lo que le permitiría a Atenas ampliar su financiación a través del ente monetario europeo.
También España busca más respaldo del BCE. De acuerdo con informaciones provenientes de la capital madrileña, parecen esclarecerse los motivos por los cuales aún el Gobierno de Mariano Rajoy no ha pedido formalmente el rescate. No se trata ni de las autonomías vascas ni gallegas, ni que la canciller alemana, Angela Merkel, presiona para retrasar el rescate español y así poder someterlo a su Parlamento en un único paquete junto con la ayuda a Chipre y una ampliación de la concedida a Grecia. Lo que ocurriría es que Rajoy busca obtener garantías de que el BCE intervendrá en el mercado secundario de deuda para conseguir que la prima de riesgo del bono español a 10 años (hoy por encima de los 450 puntos) baje hasta 200 puntos y ahí se mantenga.
Mientras tanto, los analistas proyectan cuál sería el peor escenario español en 2013. Para el Citigroup sería una caída del PBI del 2,1% al 3,2% (el Gobierno espera un -0,5%); el déficit fiscal lo proyectan en un 5,5% del PBI (el Gobierno, en un 4,5%); todo esto supondrá mayor presión de la UE sobre la implementación del ajuste y, por ende, negociaciones futuras más duras. Con un desempleo creciente por encima del 26% y en recesión se garantiza un clima social convulsionado. El factor Cataluña también influirá en el ánimo de los inversores porque una imagen de unidad llevaría un poco más de tranquilidad.
Jamie Searle, estratega del Citi, pone el acento en el programa de recompra de bonos del BCE y su última fallida intervención: «El plan al principio provocó una caída abrupta en las rentabilidades de los bonos periféricos, pero falló a la hora de que el impacto fuera duradero; los inversores quizás quieran comprar anticipándose a la compra del BCE, pero ¿desean en realidad tener activos de esta clase? Hay peligro de que los inversores se sientan más inclinados a venderle al BCE que de comprar con el BCE. Y si eso fuera así, la situación podría descontrolarse. Como si esto fuera poco, Williem Buiter, economista jefe del Citi, advierte que los activos tóxicos en los balances de los bancos son la primera razón que podría forzar a España a quebrar. Dice que el primer riesgo son las necesidades de capital extra de los bancos, que además superan los 100.000 millones de euros disponibles del fondo ESM; y es muy probable que esto suceda debido a pérdidas ocultas en las hipotecas residenciales y a nuevas pérdidas en los préstamos de familias y empresas porque la economía española sigue inmersa en una profunda recesión.


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