1 de febrero 2012 - 00:00

Mercados temen otra crisis en Portugal

Lisboa - Los mercados financieros temen cada vez más que Portugal se vea obligada a pedir un segundo rescate financiero y una reestructuración de su deuda, al igual que Grecia, aunque el Gobierno confía en que eso no ocurrirá.

«Para Portugal lo importante ahora es reducir la presión exterior, que resulta de un contagio de la situación griega», sostuvo el primer ministro portugués Pedro Passos Coelho, tras la cumbre europea del lunes en Bruselas.

«Si por un motivo exterior Irlanda o Portugal no fueran capaces de volver a los mercados financieros (a colocar deuda) en los plazos acordados, la Unión Europea no retirará su apoyo a estos países mientras sus programas se apliquen correctamente», añadió. En efecto, en una declaración común, los países de la zona euro se comprometieron a apoyar a los Estados rescatados como Portugal e Irlanda «hasta que puedan volver a los mercados, con la condición de que apliquen con éxito sus programas» de ajuste.

Portugal se convirtió en el tercer país de la Eurozona en pedir un rescate a la UE y el FMI de un monto de 78.000 millones de euros. El objetivo de esta asistencia es para que Lisboa pueda cumplir sus compromisos financieros con tasas abordables hasta 2013. Actualmente, los inversores temen que Portugal no pueda financiarse por su cuenta en los mercados en el plazo acordado.

Esas inquietudes dispararon los intereses de las obligaciones portuguesas a nuevos récords históricos en el mercado secundario, donde los inversores intercambian los títulos ya emitidos. El rendimiento del bono portugués a diez años rondó ayer el 16%. Los inversores temen que, al igual que en el caso griego, se necesite una reestructuración para hacer viable la deuda portuguesa, mediante un acuerdo que implique pérdidas cuantiosas para los bancos acreedores.

El Gobierno portugués viene aplicando un severo plan de rigor: lanzó una reforma del mercado laboral e inició un programa de privatizaciones. Pero esta receta provocará una recesión «sin precedente» del 3,1% del PBI, según el Banco de Portugal, lo que pesará en los ingresos fiscales. Fuera del país, la ralentización de la economía mundial, en especial en la zona euro, amenaza con frenar las exportaciones portuguesas, único motor que puede reactivar el crecimiento. Este año se prevé que Portugal reduzca su déficit público al 4% del PBI, lo que superaría ampliamente su objetivo del 5,9%.

Agencia afp

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