27 de agosto 2015 - 00:00

Merkel enfrentó a los neonazis

Heidenau - La jefa de Gobierno alemana, Angela Merkel, llevó ayer solidaridad a los inmigrantes hospedados en el centro de recepción de Heidenau tras un ataque incendiario de neonazis que calificó de "vergonzoso", por lo que fue recibida por extremistas de derecha con silbidos y gritos de "traidora".

El gesto valiente de Merkel, que en la visita estuvo acompañada por el presidente de la República, Joachim Gauck, se produjo un día después de su decisión de suspender los llamados Acuerdos de Berlín: una decisión que de hecho abre la frontera alemana a los cientos de miles de desesperados sirios en fuga por la guerra.

La visita tuvo lugar además en medio del grave momento de emergencia migratoria en Europa (ver nota aparte).

En el último fin de semana, además, diversos episodios de intolerancia desembocaron en violentos enfrentamientos en Heidenau, donde militantes neonazis del partido NDP prendieron fuego al centro.

"Un episodio propio de una turba", como lo definió el mismo vicecanciller, Sigmar Gabriel, el lunes, en el mismo lugar.

Abucheos

"¡Nosotros somos la turba!"
, gritaron ayer cientos de ultraderechistas que se dieron cita a través de Facebook para silbar a Merkel y Gauck a las puertas del centro de refugiados.

La canciller alemana, al término de la visita, hizo una breve declaración ante los medios, mientras de fondo se oían las bocinas de automóviles y gritos. Merkel no se atemorizó y expresó su solidaridad a los 560 refugiados hospedados en Heidenau y a los voluntarios. "Es vergonzoso y repugnante lo que hemos visto aquí, dijo.

"No habrá ninguna tolerancia con aquellos que cuestionan la dignidad de los otros, no habrá tolerancia con aquellos que no están preparados a ayudar cuando hay necesidad de ayuda", añadió Merkel, llamando a todo ciudadano alemán a contrarrestar las ideas xenófobas y racistas en la familia, con los amigos y en las comunidades.

Por su parte, Gauck visitó también otro centro para solicitantes de asilo en Berlín-Wilmersdorf, donde agradeció a estudiantes, médicos y voluntarios por su labor y alabó a cuantos "quieren ayudar y demostrar que existe una Alemania luminosa, opuesta a la sensación de una Alemania oscura".

Según las estimaciones, Alemania se prepara para acoger en su territorio hasta 800.000 refugiados para finales de año, un esfuerzo que no tiene paralelo en Europa.

Agencias ANSA, EFE y AFP