Merkel tranquiliza: “Grecia se esfuerza seriamente”

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Berlín - La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró ayer que tiene «la impresión» de que el premier griego Antonis Samarás «se está esforzando muy seriamente» para superar la crisis económica que atraviesa su país. Merkel, en declaraciones para la cadena de televisión ARD también subrayó que la Unión Europea «no sólo es una unión monetaria, sino también una unión política», descartando de esa manera las suposiciones sobre la exclusión de Grecia o algún otro país mediterráneo de la organización. «Debemos tener esto en cuenta muy cuidadosamente para saber cuántos cambios se necesitan en Grecia», agregó.

Por su parte, el premier griego Antonis Samarás afirmó ayer a radio NET, su confianza en que sus encuentros (con los líderes europeos durante la semana pasada) «permitan cambiar lentamente el clima de desconfianza» hacia su país. Samarás acaba de reunirse durante una gira europea con la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel; el presidente francés, François Hollande, y el jefe del eurogrupo, Jean-Claude Juncker. El premier griego aseguró que «proseguirán» los esfuerzos de su país por cumplir sus compromisos con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En tanto, Merkel fue categórica en afirmar que «Atenas tiene ahora mucho que hacer» para superar la crisis y comentó que había hablado de esa agenda de prioridades «el otro día, con el premier Antonis Samaras». «Esperemos la troika», pidió Merkel, que apuesta -al igual que Hollande- a conocer las conclusiones del informe de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI antes de definir el programa de ayuda para Atenas.

Mandato

El Banco Central Europeo «es independiente, pero tiene un mandato muy claro y estrictamente limitado para contribuir a la estabilidad de la moneda», enfatizó la canciller. «Yo tengo confianza en el hecho de que las decisiones en el BCE se toman sobre la base de su mandato y es algo que dijo también su presidente Mario Draghi», opinó, exponiendo los límites de acción de la entidad rectora de la banca comunitaria.

La canciller relativizó las disidencias internas en el BCE que en su opinión «no son inusuales» y comparó que «casi siempre hay discusiones también en el Consejo de la Unión Europea». Con sus declaraciones evitó profundizar sobre los comentarios críticos de Jens Weidmann, presidente del Deutsche Bundesbank, quien volvió atacar a Mario Draghi.

Merkel enfatizó que «cada día cuenta, porque Atenas debe incrementar los esfuerzos y darse cuenta de que debe hacer lo que ha prometido». La canciller admitió que «es mucho lo que está en juego cuando hablamos de Grecia» y pidió cuidar el vocabulario cuando se toca esa crisis, luego de que algunos dirigentes de su coalición de Gobierno han vuelto a especular sobre la salida de ese país de la zona del euro.

«Cada uno debería pesar muy bien las palabras», advirtió la canciller, desautorizando la pirotecnia verbal de sus colegas de Gobierno. El comentario de Merkel tuvo como destinatario al secretario general de la Unión Social Cristiana (CSU), Alexander Dibrindt, quien aseguró en declaraciones a la publicación Bild an Sonntag: «Yo veo a Grecia fuera de la eurozona en 2013».

El vicecanciller liberal Phillipp Roesler también afirmó ayer en declaraciones a la prensa que «la permanencia de Atenas en la zona del euro es deseable, pero depende de que mantenga su empeño sobre las reformas».

Agencia ANSA

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