Ambos gobernantes manifestaron su interés en buscar una respuesta "unificada" de Europa, así como acelerar el establecimiento de centros de recepción en Grecia e Italia, dos países desbordados al cargar con el grueso de esta crisis.
Ninguno de estos centros fue instalado desde su creación, decidida a fines de junio. "No podemos tolerar tal retraso", subrayó Merkel, abogando por que la medida se concrete "este año".
"También debemos poner en marcha un sistema unificado de derecho de asilo", así como una "política migratoria común con reglas comunes a todos", dijo Hollande.
"Éste es uno de esos momentos en nuestra historia europea en que enfrentamos una situación excepcional", concluyó el mandatario francés, quien también pidió "una repartición equitativa de los refugiados con derecho de asilo en Europa".
Según la agencia europea de fronteras exteriores, Frontex, un número récord de 107.000 personas se encontraban a las puertas de la Unión Europea (UE) el mes pasado, y en los primeros seis meses del año más de 400.000 solicitaron asilo frente a la cifra de 660.000 de todo 2014.
Frente al crítico tema de la inmigración, la respuesta principal de la UE ha estado marcada por las divisiones y discursos electorales internos, señalaron observadores.
El resultado de fondo fue el de "pasarse" los migrantes de un país al otro y el de poner en discusión incluso el futuro del acuerdo de Schengen, que establece la libre circulación interna de los ciudadanos, uno de los principios clave sobre el que se rige el bloque (ver nota aparte).
| Agencias AFP y ANSA |


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