Peritos especializados que pudieron ver los restos para saber si estaban en condiciones de hacerles pruebas "dijeron que había dos que tenían posibilidades, dos restos, solamente una rótula y otro" pedazo de hueso, explicó Murillo Karam. Los restos encontrados en el estado de Guerrero (sur) estaban desintegrados, describió.
El fiscal explicó que no hay una fecha para que el laboratorio de la Universidad de Innsbruck (Austria), al que se pidió apoyo, entregue un informe sobre sus análisis.
Este laboratorio "no nos dijo que sí se podía (identificarlos), pero nos dio una posibilidad", admitió.
El pasado viernes, el propio Murillo Karam informó al país que tres sicarios de un cartel narcotraficante declararon que los 43 estudiantes que desaparecieron el 26 de septiembre en Iguala (Guerrero) fueron asesinados y sus cadáveres quemados en un fuego que duró 14 horas.
Sin embargo, los padres y compañeros de los jóvenes no creen en la versión de los sicarios y recalcaron que sólo aceptarán que sus hijos están muertos cuando tengan pruebas científicas del grupo de antropólogos forenses argentinos, en el que confían. Ayer, miles de estudiantes, maestros y familiares de los 43 jóvenes mexicanos de la Escuela Normal de Ayotzinapa bloquearon durante más de tres horas el aeropuerto del balneario de Acapulco.
Los manifestantes, la mayoría con los rostros cubiertos y algunos con palos y escudos en las manos, ingresaron a la terminal aérea a la mañana y escribieron en las paredes mensajes como "Todos somos Ayotzinapa" y "(Enrique) Peña Nieto, asesino", en alusión al presidente mexicano, quien ayer se encontraba de visita en China.
"Van a llegar vuelos, pero no van a salir", había anticipado el portavoz de los familiares, Felipe de la Cruz, quien había prometido que la protesta transcurriría "en orden".
Pero algunos estudiantes reaccionaron lanzando piedras contra los policías. Un total de 19 agentes del grupo estatal antimotines resultaron heridos por golpes y uno por quemaduras causadas por un cóctel molotov, dijo un funcionario de seguridad pública del estado de Guerrero. "Nosotros no íbamos a responder, pero ellos empezaron a reprimirnos", afirmó un joven presente en los desmanes.
El nuevo gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, aseguró que no piensa "reprimir" las protestas pero hizo un llamado "para que no se destruya la economía de Guerrero", uno de los estados más pobres de México y cuya principal actividad económica es el turismo.
Los 43 estudiantes, la mayoría de edades entre 18 y 21 años, están desaparecidos desde el 26 de septiembre, día en que fueron detenidos por policías y entregados a miembros del cartel Guerreros Unidos, quienes los mataron y quemaron para evitar que quedaran rastros, según el testimonio de los tres sicarios detenidos por el crimen. La fiscalía encontró restos óseos y cenizas en el basurero donde se hizo la hoguera, así como en una de las ocho bolsas que fueron lanzadas a un río por los criminales.
| Agencias AFP, EFE, DPA y Reuters |


Dejá tu comentario